Investiga CIAD conductas de autolesión en estudiantes hermosillenses

Como parte de su formación académica en el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), Karen Guadalupe Duarte Tánori realiza una investigación en la que estudia el apego a los padres y a los pares, la depresión y la adicción a internet en relación con conductas de autolesión en estudiantes de secundaria de Hermosillo, Sonora.

La alumna, quien cursa el doctorado en Desarrollo Regional bajo la tutoría académica del profesor José Ángel Vera Noriega, explicó que la autolesión no suicida (ANS) es un tipo de comportamiento autodirigido, sin fines suicidas y que causa la destrucción de la superficie corporal. Precisó que en esta conducta se excluyen aquellos comportamientos que suponen autolesiones accidentales, indirectas o aquellas que son socialmente aceptadas, como los tatuajes o el autolesionarse en el contexto de un ritual religioso. 

La investigación de Duarte Tánori se propuso detectar qué factores aumentan o disminuyen la probabilidad de realizar ANS y cuál es su orden de relevancia.

En ese sentido, encontró que el factor de riesgo más relevante es la adicción al internet, ya que los análisis muestran que esta aumenta en 1,137% la probabilidad de que un adolescente se autolesione. El apego a los padres disminuye en 69% la probabilidad de autolesión en adolescentes, seguido del padecimiento de depresión que aumenta en 407% la tendencia a la autolesión. El apego a los pares no entró en el modelo. Sin embargo, se necesitan más estudios de corte causal y longitudinal para poder confirmar estos hallazgos, indicó.

La adicción al internet

El desarrollo de la adicción al internet puede fomentar deficiencias en relación a las habilidades sociales de los jóvenes, así como estilos de vida poco saludables, ansiedad social y depresión, potenciando los sentimientos de tristeza que pueden desembocar en ANS, explicó la joven investigadora.

Por otro lado, añadió, el internet se ha convertido en un recurso importante para la comunicación entre los adolescentes, que permite un contacto anónimo atractivo para personas que experimentan dificultades emocionales y de comunicación con las personas que conocen. Esta adicción afecta la comunicación con los padres y crea una brecha digital que representa una situación de riesgo para que los adolescentes desarrollen ANS, ya que perciben desinterés por parte de sus progenitores con relación a las actividades que realizan en línea, lo cual afecta la relación mutua.

Hallazgos preocupantes

En el estudio se entrevistó a 433 estudiantes de secundaria y se detectó a un 15% que comete autolesión leve y severa. Duarte Tánori comentó que la literatura científica indica que, a nivel global, el porcentaje de adolescentes que se autolesiona es de entre 13 a 35 %.

En la población estudiantil analizada se observó que las mujeres inician con este tipo de comportamientos entre los 11 y 14 años, mientras que los hombres lo hacen entre los 10 y 12 años. En relación con el cutting, de quienes reportaron que se han cortado para lastimarse y sangrar la piel diez veces o más, 75% son alumnas y 25% son alumnos.

En todos los casos referentes a la frecuencia de cortarse, los porcentajes de las alumnas son más altos, contrario a lo correspondiente a quemarse, en donde los porcentajes más altos se encuentran en los alumnos.

Una contribución social

La alumna del CIAD compartió que se debe considerar que las emociones son distintas entre hombres y mujeres, además de prestar mucha atención a emociones que están asociadas al antes y después de la ANS para poder entender el fenómeno y saber de qué manera enfrentarlo.

Los datos apuntan a que mejorar la relación interpersonal de los adolescentes, al incrementar su conciencia y entendimiento emocional, enseñándoles comunicación y habilidades de resolución de problemas mediante técnicas didácticas y de apoyo, puede mitigar esta amenaza que enfrentan los jóvenes”, señaló Karen.

Agregó que el conocimiento de las variables identificadas en su investigación establece condiciones para adaptar el sistema de socialización en las escuelas a las necesidades de alumnas(os) que presentan ANS, con el fin tratar de garantizar su adecuado desarrollo y aprendizaje mediante intervención psicológica, así como a emprender estrategias en su núcleo familiar

Por último, compartió que poder contribuir a la explicación de los factores de riesgo y protección, así como formar parte de la creación de conocimiento a nivel local en relación con el tema de autolesión en jóvenes, fenómeno que va en aumento, le satisface como joven investigadora, ya que esto podría favorecer el desarrollo de trabajos de prevención, promoción e intervención en adolescentes.