Punta Chueca ante la problemática del mundo moderno

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Por Carlos ROMERO

CRONICA

Socaaix, Punta Chueca, ya no tiene más que 500 habitantes, pero tiene un mundo de agua frente a ellos, una gran isla con 120 kilómetros de longitud, y problemas nuevos, con viejas raíces.

Su población vive Bajo el Sol abrazador y tiene la piel curtida por el clima húmedo y salino; la llegada de los servicios médicos, dentales, sicológicos, intentan ser un aliciente a la falta de servicios constantes en esa comunidad.

En la nación Komkaak, la etnia seri es atendida por personal especializado en males del cuerpo, solo que para las enfermedades del alma y el espíritu persisten la hierba santa y la salvia, que recolectan en la Isla del Tiburón después de la primera lluvia de verano.

Siguen siendo una tribu eminentemente espiritual, practicante de ritos milenarios que en nuestra época parecerían inverosímiles.

Pero la entrada del mundo moderno a su tierra, o la entrada de su gente al mundo moderno, ha derivado en una grave realidad donde impera la drogadicción, la inseguridad, la diabetes y la hipertensión.

El lazo entre un concepto y otro es más estrecho de lo que parece; pues mientras el consumo de cristal entre algunos de los residentes de la etnia crece, la certidumbre para el personal de salud que atiende a los konkaak disminuye por el miedo a la inseguridad;  y luego, el consumo de alimentos no adecuados del mundo moderno, tienen a muchos de los residentes de Punta Chueca ante una crisis de salud.

La semana que está corriendo, la Secretaría de Salud del Estado, escuchó las voces de la etnia a través de los medios de comunicación y envió brigadas de atención médica, así como trabajos de mejora de la infraestructura que estaba abandonada.

Mientras la población se queja de que no había atención de un médico las 24 horas del día, la autoridad argumenta falta de garantías para el personal de salud que es asignado a esa población.

“Son pocos los médicos que se animan a venir”, revela el subsecretario de Salud, Félix Higuera Romero.

Pero él y su gente, vieron esta semana una realidad inocultable: niños de primaria con todos los dientes cariados por el consumo de refrescos y la falta de higiene; hombres hipertensos, mujeres que no se han practicado los exámenes preventivos de cáncer y muchos etcéras que desde hace unos meses se están atendiendo, pero que no han logrado representar una solución total.

Y es que días después de que se les colocan vidrios nuevos al Centro de Salud, la gente los quiebra. Se llegan a robar los aires acondicionados, los muebles, los accesorios de baño.

Es un círculo vicioso donde la población no cuenta con la atención que requiere porque la inseguridad los ahuyenta.

Y la ausencia de atención por la falta de garantías, es un precio que pagan sobre todo los niños y las mujeres.

Los Servicios de Salud de Sonora han hecho dos convocatorias desde abril a la fecha y hasta hoy no se ha encontrado quién se quiera quedar.

“Hay médicos que se encuentran con dificultades y renuncian a la plaza”, reitera Higuera Romero.

El Patrullero estuvo en Punta Chueca, para constatar las condiciones de salud, infraestructura y servicios entre los que viven a diario los Komkaak.

En Punta Chueca, que en su lengua se traduce “Socaaix”, la riqueza natural es incalculable y al mismo tiempo, la pobreza material es inocultable.

La bastedad que les da el Mar de Cortez, el “Acuario del Mundo” a los seris es insospechada; el Canal del Infiernillo, un estrecho de mar entre Punta Chueca y la isla del Tiburón, concesionado a la Tribu desde hace décadas, provee más alimento del que podrían imaginar.

Todas las especies marinas conocidas y no conocidas nacen y se reproducen en el canal dando un color único a la vida silvestre, frente a una comunidad golpeada por el desabasto de agua potable, la recolección de basura, la salud, y sobre todo, la inseguridad.

Para la secretaría de Salud, el esquema que tiene que cumplir el médico en Servicio Social, en las comunidades, vino a modificar mucho el sistema nacional rotatorio; ahora solo tienen que cumplir 4 meses; antes un médico pasante permanecía todo un año en la comunidad, ahora solo son 4 meses y el resto del tiempo lo pasan en hospitales comunitarios.

Mujeres de la etnia admiten y agradecen que la Secretaría de Salud los escuchó.

Sin embargo ante la falta constante de servicios, exigen todas las autoridades, en especifico las municipales, hagan un trabajo permanente en su comunidad.

El contraste entre la pureza del Mar de Cortez y la contaminación por basura en Punta Chueca parece increíble.

Pero ante la petición de servicios de salud y mejores condiciones de vida, irrumpe la paradoja de la falta de garantías esenciales para quienes van a recoger la basura o los médicos que acuden a atenderlos.

La flora y fauna en Socaaix son tan inmensas y diversas como la problemática de su población.

Las drogas y los problemas del mundo moderno han erosionado a una de las poblaciones más antiguas de México.

Nunca como ahora, desde que llegó a su tierra el padre Eusebio Francisco Kino, se habían visto con una problemática tan diversa y compleja.

Mientras los albañiles reparan los daños en el Centro de Salud y tras el fallecimiento del enfermero Seri que atendía a la población, Félix Higuera Romero garantiza que se está haciendo lo que corresponde al estado, que es contratar médicos, que se establezcan y basifiquen y que hagan carretera comunitaria, como en cualquier otra profesión.

En las dos convocatorias anteriores, dijo, logramos conjuntar 54 médicos para la sierra de Sonora, faltan algunos incluso para Bahía de Kino.

“Quién diría que Bahía de Kino sería difícil para contratarse para una base; pues hasta para Bahía de Kino estamos batallando”, reveló el funcionario.

Sin embargo, a pesar de las dificultades de traslado, del clima ardiente y otras adversidades naturales y humanas, médicos odontólogos, sicólogos y siquiatras, atendían en las aulas de la escuela Telesecundaria a los niños y mujeres enfermas.

Higuera Romero hizo un llamado a la vocación de los médicos que están egresando en la entidad; pues si bien existen vicisitudes e imponderables, el médico general es el médico de primer contacto con la población y es el que tiene mayor validez por la cobertura tanto en el plano promocional de la salud, en el plano preventivo, la detección y tratamiento.

“Desde marzo para acá estamos trabajando de manera muy insistente en volver a los orígenes, que no significa retroceder, sino hacer lo que fundamentalmente se requiere, promoción de la salud, prevención, detección, porque la medicina especializada es muy costosa y se requiere una medicina especializada porque no hay actividades de prevención y de atención continua cuando las personas así lo necesitan”, reiteró.