Columna “Viento a Favor”. Aumento al Transporte: la firmeza de la Ley

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Por Carlos ROMERO

Anoche ya muy tarde, y usted se informó puntualmente desde ese momento por este medio, el Consejo Ciudadano del Transporte decidió aumentar la tarifa en Hermosillo, Guaymas, Cajeme y Navojoa, la tarifa de 7 a 11.50 pesos. La novedad ya no es esa.

El Consejo Ciudadano parece no haber tomado en cuenta la premisa que le marca la Ley Orgánica que lo rige, sobre las obligaciones que deben cubrir para poder subirle a la tarifa y párrafos más adelante se los detallaré.

El golpe a la economía de los sonorenses se dio de noche, y aunque falta que sea publicado en el Boletín Oficial del Estado, la decisión unilateral del Consejo ya fue anunciada y dada como un hecho.

Y justifican o tratan de justificar el aumento con que ellos también padecen altos costos en el diesel y dicen que tienen que pagar unidades nuevas que adquirieron, lo cual no es culpa del usuario.

Los concesionarios y el consejo oyeron hace unos días una advertencia que venía de la gobernadora Claudia Pavlovich Arellano y que fue muy clara:

No se tenía en el radar un aumento, pues primero deberían mejorar las condiciones en que se les presta el servicio a los sonorenses, y luego pensar en el aumento.

A pesar de ello el Consejo, que no depende del gobierno pero recibe un pago, decidió anoche aumentar casi 60% las tarifas en la capital y otros municipios.

La propia mandataria se subió ayer a un camión para constatar las malas condiciones del servicio que prestan, y quizá no fue la primera ni la última vez que lo haya vivido en carne propia.

Claudia es una gobernante interesada desde el principio en el servicio que prestan los camiones y siempre se ha mostrado contra el aumento.

Se puede inferir que la mandataria no ve con buenos ojos este incremento, al contrario, ayer le pasaron su celular para hablar con el director del Transporte, Luis Iribe Murrieta, a quien le dijo que esa unidad donde ella viajaba no traía prendida la refrigeración, tenía quebrados unos vidrios y casi se iba desarmando.

Con ella como testigo del maltrato diario que reciben los usuarios, el chofer del camión de la línea 16 prácticamente se portó como muchos se portan, como unos maleducados.

Con esta decisión que aún se tiene que publicar en el BOE, los concesionarios se echan encima a cientos de miles de usuarios que apenas les alcanza lo que ganan y también es previsible una escisión con el Ejecutivo Estatal, de cuya titular, como ya le dije, siempre se ha mostrado contra el aumento.

Creo que se debe diferenciar entre los que integran el consejo, que son quienes le subieron al camión, que tienen nombre y apellido y quienes como la gobernadora Claudia Pavlovich han dicho siempre que primero se debe mejorar el servicio y el incremento no lo quiere oír ni mencionar.

Ahora bien, el artículo 2, fracción II de la Ley orgánica del Consejo Ciudadano de Transporte Público Sustentable del Estado de Sonora, dice a la Letra:

Para procurar la sustentabilidad del servicio de transporte, emitir las normas generales en relación con la calidad a la que habrá de someterse la prestación del servicio de transporte público, “ya que el nivel de calidad deseado y su cumplimiento, incidirán directamente en la tarifa y las consideraciones para su actualización periódica. Entre los parámetros que medirán la calidad asociada a la prestación del servicio se priorizarán los factores de horario, frecuencia de paso y disponibilidad, así como la atención hacia el usuario y factores de seguridad, servicio con aire acondicionado, tipo de unidad y comodidad”.

Usted es el mejor juez de si se cumplieron estos requisitos para aumentar la tarifa.

Los consejeros que anoche subieron la tarifa fueron propuestos por:

El Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey, (ITESM), Concesionarios del Servicio de Transporte Público y la Confederación de Trabajadores de México (CTM). También son propuesta de la Universidad de Sonora (UNISON), la Unión de Usuarios, A.C., la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación. (CANACINTRA) y la Cámara Nacional de Comercio. (CANACO).

Así como el Colegio de Economistas, el Colegio de Sonora. (COLSON), el Centro de Investigación en Alimentos y Desarrollo y el Colegio de Arquitectos.

Así que ya sabemos quiénes, desde una refrigerada oficina en una de esas instituciones, autorizaron subirle a los camiones, que nunca han cumplido con la calidad mínima.

—— VAYA LINEA QUE LE MANDARON DESDE EL CDE Y EL CEN DE SU PARTIDO AL ALCALDE DE GUAYMAS, LORENZO DE CIMA, a quien lograron “convencer” para dar marcha atrás con el anuncio de que buscaría concesionar el servicio de alumbrado público para el puerto.

Primero, el munícipe, ahogado en un mar de problemas y con la opinión pública en contra, había anunciado temprano que se buscaría la mejor opción para darle a Guaymas una iluminación pública digna, sin descartar que una posibilidad era otorgarle a un particular el manejo del servicio.

No habría nada de extraño en ello, pues ya otros municipios lo están haciendo de esa manera.

Pero más tardó en teclearse el primer twitt sobre esa declaración de Lorenzo de Cima, que en ser llamado a cuentas por el dirigente estatal del PAN, David Galván Cázares, para decirle que ni se le ocurra.

En Hermosillo el PAN se opuso a esa medida, pero no fue capaz de convencer a sus propios regidores.

Pero en Guaymas, donde el alcalde tiene muchos puntos débiles y poco margen de maniobra política, la orden de su partido fue implacable.

El propio PAN, ni siquiera el alcalde, fue quien anunció que en Guaymas no se concesionaría el alumbrado público.

Y esto, más que fortalecer la imagen del partido, lo que hace es mostrar la debilidad de un presidente Municipal a quien no le ha llegado la suya, sus regidores se le rebelan, tiene una “olla de grillos” en el gabinete y para complementar, la opinión pública lo está castigando con todo el rigor.

Gracias por leer estos párrafos.

*Soy Carlos Romero, reportero con 25 años de trayectoria y director de El Patrullero.