A sus 19 años, nunca se imaginó que ese sería el último amanecer que vería. Al perder el control del auto en que viajaba, volcó, quedando con las llantas hacia arriba.
Hasta ese momento, toda la vida era felicidad para él y su familia.
Pero al llegar al kilómetro 16 de la carretera 12 Sur, el auto tuvo un incidente y el joven murió ahí mismo.
Él residía con sus padres y hermanos en el poblado Miguel Alemán de la Costa de Hermosillo.
Trabajaba en una tortillería de la calle 12 y tenía muchos planes para su vida, los cuales no se desarrollarán.
Su sepelio fue un momento sumamente doloroso. Su madre, padre y hermanos lo acompañaron hasta su última morada en el panteón El Crucero de la calle 12 Norte y Cero norte.
Le pusieron su música favorita en una bocina portátil.
Su familia y la costa entera está de luto por esta tragedia.








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