SALUD

Ojo con el Síndrome de intestino irritable

Por Dra. Arlene Díaz

Twitter: @ArleneDiazA

Es importante conocer este padecimiento por lo siguiente; debemos conocer en primer lugar las afecciones más comunes para poder diferenciarlas de otras más delicadas, en este  caso el pensar en síndrome de intestino irritable o “colitis” lleva a muchas personas a auto medicarse y enmascara otros padecimientos que se deben diagnosticar por un médico como sería el cáncer de colon o cáncer de ovario. 

El síndrome de intestino irritable o colon irritable o colitis mucosa se refiere a un trastorno que consiste en dolor abdominal y cólico, al igual que cambios en las deposiciones. Los síntomas van de leves a graves, sin embargo, la mayoría de las personas tiene síntomas leves. Los síntomas varían de una persona a otra. El dolor abdominal, la llenura, los gases y la distensión que han estado presentes durante al menos 6 meses son los síntomas principales del síndrome del intestino irritable. El dolor y otros síntomas con frecuencia: Ocurrirán después de las comidas; Serán intermitentes; Se reducirán o desaparecerán después de una deposición. 

No está claro por qué los pacientes desarrollan este síndrome, pero, en algunos casos, ocurre después de una infección intestinal. El estrés puede empeorar este síndrome. El colon está conectado al cerebro a través de los nervios del sistema nervioso autónomo. Estos nervios se vuelven más activos durante momentos de estrés y puede llevar a que los intestinos se compriman o se contraigan más. Las personas con este síndrome pueden tener un colon que es demasiado sensible a estos nervios.

Este síndrome puede ocurrir a cualquier edad, pero a menudo comienza en la adolescencia o a principios de la vida adulta y es más común en las mujeres. 

El objetivo del tratamiento es aliviar los síntomas. Los cambios en el estilo de vida pueden ser útiles. Por ejemplo, el ejercicio regular y el mejoramiento en los hábitos de sueño pueden reducir la ansiedad y ayudar a aliviar los síntomas intestinales.

Los cambios en la alimentación pueden ayudar: Evitar alimentos y bebidas que estimulen los intestinos, como la cafeína, el té o refrescos de cola; Evitar las comidas abundantes; Evitar el trigo, la cebada, el centeno, el chocolate, los productos lácteos y el alcohol; Incrementar la fibra en la alimentación.

Si eres mujer y padeces de importante distención abdominal que no cede a largos periodos de auto medicación, podría ser afección ovárica. O en caso de presentar sangrado en heces y baja de peso podría ser afección intestinal tipo pólipos, divertículos o cáncer. En cualquier caso la recomendación siempre será acudir a revisión médica.

Twitter: @ArleneDiazA

Dra. Arlene Díaz Avila

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