Juventud en Sonora: el riesgo del internet y las drogas lícitas e ilícitas

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Dr. Félix Higuera Romero, director del área de Salud Mental de Sonora.

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Por Carlos ROMERO

En nuestros días la juventud está expuesta a riesgos que contenidos en ocasiones en las mismas herramientas con las que se ayudan a informarse y comunicarse; el cuidado de los padres de familia es básico para evitar enfrentarse con un riesgo de consumo de drogas, de depresión, de cutting y una serie de problemas que aumentan con la falta de comunicación entre padres e hijos.

Hay niños de 12, 10 y hasta 8 años que ya tuvieron su primera experiencia con el tabaco o el alcohol, inducidos por personas mayores que ellos que pueden estar en su entorno de amistad; el problema es que después ellos buscan por sí mismos los satisfactorios que les proveen estas sustancias, que son ilegales para menores de edad en Sonora.

Padres de familia: Ofrecerles o permitir a los hijos menores el consumo de tabaco o alcohol es un error pues las sustancias interrumpen la secuencia del desarrollo de todas las habilidades cerebrales y del conocimiento, la memoria, así como limita al joven la capacidad de autocontrol ante la ira y el enojo.

La depresión es todo un tema: hay jóvenes que no presentan síntomas de depresión aparentes, pero que pasan mucho tiempo en las redes sociales encerrados en su cuarto y que sí presentan síntomas pero son «escondidos» o «enmascarados» y que están expuestos a diversos peligros ya que en las páginas web podrían encontrar gente con sus misma patología que los inciten a hacer cosas indeseables y el riesgo mayor sería el comportamiento suicida.

Hay diversos tipos de adicciones no solo a las drogas, sino a la comida, a las bebidas, o al tabaco, que podrían desencadenar en un consumo de enervantes, a los cuales el organismo de menor de edad no está listo para procesar y se puede quedar «enganchado» desde el primer consumo.

Para desahogar todas las dudas que puedan tener los padres de familia, nos remitimos con la autoridad en la materia, el director de Salud Mental de Sonora, Félix Higuera Romero, quien advierte que hay drogas lícitas e ilícitas o enervantes, y ambas pueden ser sumamente perjudiciales para la salud física y sicológica.

Y a la vez reconoce diversos tipos de adicciones, no precisamente a drogas, pero que pueden afectar la salud, sobre todo en infantes; estos son los alimentos chatarra y los refrescos que afectan mucho la salud de los adolescentes.

«Se ve también que se incorpora un hábito perjudicial no solo en los alimentos sino en videojuegos y otro tipo de adicciones», abunda.

Y va más allá: «Hay un grave riesgo de que con los malos hábitos alimenticios que se presentan, el resultado inminente sea el sobrepeso, la obesidad y hasta la diabetes».

Pero están también los daños a la salud mental de una persona que encuentra placer en ciertas cosas, después se desencadena en otros estímulos, dice, uno puede ser el tabaco y otro el alcohol; si el joven tiene contacto con alcohol o tabaco, buscará la manera como repetirlo.

«Sucede que un jovencito que prueba por primera vez el tabaco… pues sí al principio puede darle nausea o mucho asco,  pero eso se quita y a la segunda vez ya no sucede y a la tercera vez es más placer que otra cosa y ahí viene el enganche a una sustancia que está prohibida a menores de edad como es el tabaco y como es el alcohol».

Sin embargo esto está sucediendo en etapas tan tempranas como de los 12 años en adelante y en casos excepcionales en menores de 10 y hasta 9 años de edad, en donde no o busca el niño de edad, sino que es otro de mayor edad que él quien le ofrezca el alcohol o tabaco y vivirá la experiencia de estar bajo los efectos de esas  sustancias y después es muy probable que lo busque de manera intencional.

Dio datos reveladores:

Hasta el 2014, las cifras indicaban que un 9% de la juventud sonorense habrá estado expuesto alguna vez en la vida a alguna sustancia, aunque no todos continúan consumiéndola.

Se habla de consumo alguna vez en la vida, el consumo en un año, en el último mes.

Pero la Encuesta Nacional del Consumo de Drogas 2016-2017 ubica al estado de Sonora en consumo de drogas de 10.9% de la población general respecto al porcentaje nacional de 10.3.

De ahí se desprende que .9% de la población de 12 a 65 años, se harían adictos a alguna droga y requiere de ayuda especializada.

Hay un 21% de personas que se exponen al riesgo sin consumir, y es porque están bien informados.

El 67% de la población está sin consumo de drogas ilícitas y es con quien se hace la promoción de la salud para prevenir que estas personas se expongan a ese riesgo.

La gente tiene de alguna manera conocimiento del prejuicio que pueden causar las drogas, sin embargo una persona que no cuida de su salud, esta persona está más propensa a la depresión y estará en búsqueda de algo que le ayude a mitigar el sufrimiento.

Dice muy claramente: «Si descubre que con el tabaco le ayuda al estado de ánimo, se va a «trepar» al tabaco, y si descubre que el alcohol es el sustituto de los «tafiles», pues se va a trepar en el consumo excesivo del alcohol».

Reflexiona: «Si una persona, tan simple como que no duerme… por ejemplo ahorita que alguien argumenta que tras el insomnio crónico que venía padeciendo, consume mariguana y resulta que duerme maravillosamente bien… eso es posible, pero si el problema del sueño es por obstrucción nasal, pues hay que atender el problema de la obstrucción nasal y se resuelve el problema del dormir, o porque tiene apnea obstructiva del sueño, pues hay que resolver eso y ya la persona no estará buscando qué sustancias le ayuden».

Indicó que se debe incrementar todas las medidas protectoras dirigidas a ese 67% de no tiene contacto alguno ni zona de riesgo con drogas, con la promoción de la salud.

Los padres de familia necesitan tener la información sobre qué sucede cuando un hijo que está en la etapa de desarrollo neurobiológico, se expone a alguna sustancia, entre tabaco, alcohol o drogas.

No es solamente decirles que si se les sorprende fumando tendrán una consecuencia, y no hay una disciplina consistente.

Los papás deben saber que el consumo precoz de una sustancia va a interrumpir la secuencia del desarrollo de todas las habilidades cerebrales, la memoria, el aprendizaje, la alerta, de las alertas visuales, de la escucha.

La persona interrumpe las habilidades del autocontrol, control de la furia, control del enojo, la frustración, interrumpe el impulso para medir las cantidades de sustancia que consume.

Y lo más grave sucede cuando el inicio es precoz, es el riesgo de tornarse en una persona adicta.

Un mensaje claro y directo a los padres de familia es postergar lo más que se pueda el consumo inicial de drogas, especialmente las que están permitidas, aunque son ilegales sus consumos antes de 18 años en el estado de Sonora.

Lanzó: «Darles permiso a los hijos para que tomen alcohol o tabaco, así sea en la casa, es un error».

La salud está en sus manos

El experto indicó que muchos jóvenes tienen tendinitis en dedos y codos por la posición que tienen y el movimiento que hacen al usar los teléfonos y el uso de las redes sociales. Ese es un problema físico.

Pero también está la alucinación táctil, que es sentir una vibración como si trajeras el celular en la bolsa del pantalón o de la camisa.

Y prueba de que muchos jóvenes hacen uso nocivo de las redes sociales, es que se está presentando el maltrato y la intimidación, mediante las redes sociales en muchas ocasiones.

A esto le agregamos el sexting, que es el enviar mensajes con contenido sexual y que puede resultar en una exposición pública que afecte directamente el estado de ánimo y la salud mental de los jóvenes, agregó.

Si vamos a lo más abierto, que es el Twitter y en especial el Facebook, la depresión y la ansiedad están fuertemente vinculados a la exposición vía Facebook, y el exponerse de manera prolongada a imágenes y contenidos que alteran el estado de ánimo es altamente conocido, abundó el experto.

Higuera Romero comentó que cuando una persona está vulnerable, susceptible, de manera intencional va a buscar temas o páginas relacionadas con eso; si una persona está deprimida, la depresión tiene síntomas físicos, emocionales, motivaciones y del pensamiento que van relacionados con el pesimismo, el autoreproche, la culpa.

Cuando una persona está con síntomas predominantemente subjetivos, donde aparentemente está normal, y no tiene síntomas abiertos de la depresión, hay que ver si pasa demasiado tiempo en las redes sociales sobre todo en su espacio físico, en su recámara, pues ojo, mucho cuidado, pues quizá sea un cuadro de depresión que está enmascarado u oculto, y éste se habrá de expresar de diversas maneras y el riesgo mayor es que ocurra comportamiento suicida, y puede que esta persona establezca enlace con gente en páginas web de internet, que comparten ideas o pensamientos relativos a eso y le induzcan conductas de riesgo que son altamente prevenibles.

«El uso perjudicial de las redes sociales, y hay que hablarlo en términos como en la adicción, el sistema nervioso al exponerse de manera excesiva a los contenidos, a las imágenes, al brillo, a la luminosidad, se sobreestimula».

Y cuando se le suprime el internet al menor, se presenta el síndrome de la abstinencia aguda, y que se resume en que al quitárselos, se presenta un periodo de intranquilidad y molestia, pero al regresar el estímulo placentero, automáticamente viene la tranquilidad.

Pero advierte: hay un grupo que está en especial riesgo, que son aquellos que están en peligro de daño neurológico, aún sean tiempos menores de exposición al internet, a las redes sociales o incluso a la televisión.

Esas personas son quienes sufren de epilepsia, o que tuvieron sufrimiento fetal, o que tuvieron dificultad con la oxigenación al momento de nacer, ese es un riesgo de daño neurológico.

También alertó de que se está presentando mucho el «cutting», que es el auto infligirse heridas en la piel, y esto podría asociarse al suicidio, aunque la persona -joven o adulto- que lo hace está buscando el placer, aunque parezca ilógico, el placer puede encontrarse en las cosas dolorosas y ese placer los lleva a sentir tranquilidad.

«Hay placeres que son agradables y otros placeres que son desagradables».

También, es alguien que busca la atención de otra persona o de un grupo de personas y no lo puede expresar con palabras.

En el caso de la persona que busca una experiencia de dolor, va y atraviesa una cascada de hormonas que se mueven en función de un estímulo como es el dolor, el organismo va desarrollando un modo de reaccionar que empieza a vivirlo como placer.

Hay personas que buscan el dolor buscando el placer, indica el experto, sonaría medio absurdo pero hay personas que buscan el placer y están buscando tranquilidad… si alguien viene a provocarse lesiones en la piel, es porque hay un sufrimiento de por medio, puede ser una angustia, una crisis, una frustración, esa persona sufre de algo que se llama «trastorno de instabilidad emocional de la personalidad» o «personalidad limítrofe» o «borderline».

Las personas que tienen esta personalidad suelen estar en más riesgo de lesionarse la piel, y también lo debemos considerar porque puede ser solamente eso y no necesariamente una conducta suicida.

A cuidarse de la depresión en Invierno

El especialista recordó que esta época de invierno es cuando las personas que ya se encuentran en un riesgo detonan los cuadros depresivos, o vienen las recaídas de quienes ya están en tratamiento.

El llamado a la sociedad en general es a darse cuenta que el 3% sufre depresión; pero el 30% se deprime alguna vez en la vida, y no requieren de mayor cuidado.

Sin embargo hay grupos en específico de mayor riesgo, como por ejemplo las personas diabéticas, que tienen 30% mayor riesgo de padecer depresión que las personas no diabéticas.

O las personas que sufren enfermedades como el cáncer o aquellos que llevan un tratamiento contra el dolor difícil de controlar.

También los adultos mayores, ya que en la medida en que avanza más la edad hay más riesgo de que la persona se deprima. Todos esos grupos de riesgo es con quienes se debe estar muy pendiente, para evitar mayores problemas.

Focos rojos para los padres de familia

Tenemos qué hacerles la pregunta directa a los hijos: ¿a dónde vas? ¿con quién vas? ¿qué hicieron?

Pero tenemos que conocer a los hijos y saber cuál es su perfil, pues hay jóvenes que son muy abiertos para dar la información a sus padres y esto se modifica con la entrada de la primera o segunda etapa de la adolescencia.

Hay que ser muy cautos para obtener información por la vía indirecta.

Cuando ya se revela un consumo indirecto de drogas, hay que poner especial atención, pues si bien hay jóvenes que no consumen directamente, son consumidores indirectos vía la absorción de la piel.

Pero si sabemos que nuestros hijos  tuvieron un consumo experimental de drogas se debe:

-Guardar la calma

-Obtener la mayor información por parte del hijo, Pues a partir del momento en que el padre o la madre arman un drama, hasta ahí llegó la comunicación y la confianza; es mejor como padres tolerar lo más que se pueda hasta tener toda la información por parte del hijo.

-No se debe restringir todos los derechos al hijo, pues buscará hacer las cosas a escondidas, sin que los padres lo sepan y eso es peor. Ellos tienen muchos recursos en sus manos para maniobrar sin que los padres los descubran.

-Buscar ayuda especializada.

El fomento de la salud es lo más importante para proteger a nuestros hijos; cuando hay sospecha de que hay un consumo, o hay cambios en sus hábitos de sueño o de alimentación, es importante obtener toda la información y no coartar la comunicación, pues el hijo cancelará la interacción con los padres y estará abierto a comunicarse con los demás en las redes sociales.

Hay que buscar ayuda. No llevar arrastrando al hijo a una cita con el sicólogo, sino que quizá los padres pueden ser los primeros en acudir y hacer un plan de ayuda para los hijos.