Columna Viento a Favor, viernes de una semana frenética; el regreso casa y la policía haciendo su chamba

Por Carlos ROMERO

Soy de la idea de que si algo se está haciendo mal, criticar y proponer cómo mejorar; y cuando algo se hace bien, reconocer sin regatear, porque todo lo que se hace bien siempre implica un esfuerzo que seguramente no todos están dispuestos a hacer.

Para  cerrar la semana les voy a platicar brevemente que Sonora destacó estos días en dos temas que desde el punto de vista periodístico son interesantes y dignos de analizarse.

El primero es que según una de las encuestas más importantes a nivel nacional, nuestra entidad mejoró notablemente en el tema de temas, que es la seguridad pública, y no solo hubo una mejoría en la percepción ciudadana, sino en los índices, lo cual es sumamente valioso para quienes somos apasionados de las cifras y la numerología.

La Encuesta Nacional Sobre Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE) revela que los sonrenses sienten una mejoría sustancial en su seguridad; usted ya debe estar informado e informada de esto a través de los medios de comunicación. Lo interesante es que Sonora mejoró sustancialmente de una medición a la otra, lo cual indica que algo se hizo bien en un programa quizá de prevención de delito y hasta la persecución y castigo a los delincuentes, pues bajar el índice de impunidad hace que la ciudadanía se perciba más segura.

Y es un sexto lugar conseguido bajo un contexto sumamente difícil, debido a que en las entidades vecinas, la cifras de delincuencia van a la alza, y creen que encontrarán en Sonora una tierra fértil para seguir cometiendo fechorías, lo cual está muy lejos de ser realidad.

El otro tema que llamó la atención del país entero es que la entidad, solidariamente con la representación de la gobernadora Claudia Pavlovich Arellano, mandó traer por así decirlo, a los sonorenses que vivían en la Ciudad de México y que quisieran regresarse al estado a vivir, tras el sismo que dejó más de 400 muertos.

No sería para menos si las familias sonorenses que vivían en la Ciudad de México quisieran “auto exiliarse”, ante el temor a que una tragedia tan grande se repita, hace valorar la paz que reina en nuestro estado y la tranquilidad que nos brinda la naturaleza, al estar en una zona sísmica, sí, pero con grandes ventajas respecto a la situación del Sur del país.

Solo recordemos que la Ciudad de México es una de las cajas de resonancia de mayor magnitud del país, pues la capital de todos los mexicanos está situada sobre un lago, es Tenochtitlán, finalmente, tierra sobre un lago donde los Aztecas localizaron el águila devorando a la serpiente sobre el nopal y ahí se establecieron, sobre el gran lago.

Muchos de los sonorenses que vivían en la Ciudad de México ya se regresaron con todo y sus muebles -los que les quedaron-, y ello fue posible gracias a que el Gobierno del Estado puso a su disposición la mudanza de manera gratuita.

Hoy, aunque seguirán padeciendo el calor de la capital, ya no vivirán en la zozobra de ser sacudidos por otro terremoto.

Son 20 familias de sonorenses los que decidieron regresarse, los que prefieren buscar una oportunidad en la tierra que los vio nacer, que seguir en el umbral de la incertidumbre.

Bienvenidos, paisanos.

—- AYER, LA FISCALÍA GENERAL DE JUSTICIA SEGUÍA HACIENDO CUMPLIR LA LEY, AL detener a sujetos que se creían inalcanzables. Como el caso de un chamaco en La Costa, que muy al puro estilo de las películas de James Bond, el agente secreto inglés que saca armas de partes insospechadas, este muchacho se sintió agraviado cuando otro joven le chuleó a la novia.

Todo parecía haber quedado en una serie de empujones entre ambos, y el clásico “¿qué?, ¿qué de qué?, ¿pues qué?, lo que quieras”, y un intercambio de insultos.

Pero casualmente se encontraron más tarde en la plaza pública, a lo que el joven de la novia bonita se sintió en la libertad de sacar una pistola y tirarle un balazo al atrevido contrincante. Y dice el dicho que “cuando no te toca, ni aunque te pongas”, porque la bala se incrustó en una parte del auto y no llegó a su destino, que era el cuerpo del muchacho.

De todos modos, los agentes de la AMIC al mando del comandante Quintana traían siempre pendiente la carpeta de investigación y una orden para detenerlo.

Y quizá cuando al muchacho se le había olvidado que había sacado y disparado un “fierro” en la plaza pública, fue cuando los agentes le “echaron el guante”.

El delito del que se le acusa es homicidio en grado de tentativa, lo cual no es cosa menor.

Providencialmente la bala no llegó a su destino, si no quizá ahorita estaríamos hablando de otra cosa. Pero a la gente que cometa un delito en el estado de Sonora no se le debe olvidar que hay una Fiscalía con agentes muy preparados en la investigación y que seguramente tienen una orden para detenerlos y en cualquier momento lo harán.

—– LA OTRA BUENA NOTICIA ES QUE LA POLICÍA MUNICIPAL POR FIN, ESTÁ HACIENDO SU TRABAJO, y ayer, en menos de una hora, luego de un asalto bancario en la capital, los agentes municipales, el gerente del banco y algunos civiles que estaban en la sucursal, ayudaron para detener a los ladrones.

Ojalá que ya no haya más asaltos que ponen en riesgo la vida de muchas personas, y si hay, que el largo brazo de la justicia los alcance pronto.

Gracias por leer estos párrafos.

*Soy Carlos Romero, reportero con 25 años de trayectoria y director de El Patrullero.

 

Categorías:OPINIÓN

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