Columna “Las buenas cuentas”. Y Larios, lo que el PAN no debe hacer.

Por Carlos ROMERO

Cuando los diputados en pleno eligieron al ingeniero Jesús Ramón Moya Grijalva como presidente del ISAF, sabían que no estaban eligiendo a un improvisado. Es un hombre con décadas de experiencia en el manejo de la contabilidad y la administración y ayer, dio una muestra de lo que puede hacer.

Tras presentar el informe sobre la auditoría a la Cuenta Pública 2016, se paró frente a los legisladores y con temple les dio las cifras; tampoco lo ponen a temblar los medios de comunicación ni las preguntas insidiosas o “buscapié”; pero los reporteros que no hagan esas preguntas, no tienen nada qué hacer en el periodismo.

El caso es y déjeme que le diga: los resultados de la auditoría general fue muy favorable para el Gobierno del Estado, que bajó sustancialmente el número de observaciones respecto a 10 años atrás.

Los que sí parecen tener un verdadero desastre, son los Ayuntamientos.

Se aplicó una revisión a los 72 Municipios y se encontraron 2,189 observaciones en diferentes rubros, de las cuales solo 248 fueron solventadas, es decir, los gobiernos municipales solo explicaron arribita del 10% de las fallas encontradas en sus números.

Y a decir verdad, ni que al Gobierno del Estado le haya ido tan bien ni que a los municipios les haya ido tan mal, es sorpresa.

Para bien o para mal, las auditorías del ISAF son un reflejo de lo que día a día se vive en los Ayuntamientos con su administración.

He hablado con diversos alcaldes, secretarios de Ayuntamiento, tesoreros, de varios municipios y la queja es recurrente: por más coordinación que exista con el Estado, y por mucho que haga la gobernadora en esos municipios, los recortes presupuestales de la Federación en rubros importantes, está teniendo graves consecuencias para sus localidades.

La situación es que los alcaldes ocuparán mucha ayuda para solventar ese mundo de observaciones, que el auditor Mayor del ISAF no quiso desmenuzar, por apego a la Legalidad, pero que todos nos damos cuenta día a día qué municipios son los más emproblemados.

Para figurar, más que para fijar una posición grupal de oposición, la diputada panista Célida López Cárdenas levantó la voz, y exigió -como si se le pudiera exigir- al presidente del ISAF, que aclare cómo fue que el Gobierno del Estado solventó la mayoría de las observaciones.

Y también creemos que también para figurar, sin mejorar el mensaje, la legisladora Flor Ayala pidió que se revisen las cuentas públicas de los años 2014 y 2015.

Un hecho es que los legisladores tienen un compromiso con sus electores, pero eso de exigir por exigir, pues no.

Y a propósito de gente que se sube al barco, este jueves a las 10 de la mañana, si otra cosa no sucede, los diputados del PAN estarán rindiendo su Informe del Segundo año de labores.

Para ello, hicieron uso -y seguirán haciendo, como dicen en los pueblos- de la publicidad en pantallas, espectaculares y muchos otras herramientas de promoción, contra lo que el priista David Palafox presentará una iniciativa, pero si es que la aprueban, se aplicaría hasta el próximo año, porque este año ya promocionaron su imagen por todo Hermosillo.

El tema es que los municipios tienen 30 días hábiles para solventar las observaciones que se hicieron a sus cuentas públicas y yo mañana le ofrezco indagar cuáles son los Ayuntamientos con mayor problema en el tema.

—-HÉCTOR LARIOS CÓRDOBA, es un senador con muchas ganas de ser alcalde de Hermosillo, pero con pocas herramientas para mover las piezas que hay que mover en el arte electoral. De que es un político reconocido como operador y negociador a nivel nacional, lo es.

Pero adolece en dos temas: no conoce los problemas de Hermosillo, y por lo tanto no tiene ni idea de cómo resolverlos, y dos: su perfil no es el de un candidato. Escuché por ahí: si lo pones en el mercado municipal y nadie se le acerca a saludarlo, no puede ser candidato.

De hecho sí ganó una elección hace décadas cuando Hermosillo era un terreno tomado por el PAN, pero actualmente que la ciudadanía diferencia tanto el voto, Larios Córdova no parece un producto electoral rentable para la marca azul.

En fin, entre las cosas que propone es juntar 25 mil firmas de ciudadanos para enviar una propuesta al Congreso del Estado y que se eficienten los recursos para dos materias, que las patrullas lleguen en menos de 10 minutos a donde se necesita -siempre y cuando sea un llamado sensible, detalló-.

Y que en materia de transporte, el Municipio de Hermosillo  tenga injerencia en las rutas y las paradas de camiones.

Calculó que Hermosillo  debe andar como en las 150 paradas de camión, entre modernas, viejitas, postes y todo espacio que sirva para que el camión se pare a subir o bajar pasaje.

Pues para que vea que el senador no tiene ni idea de los problemas de Hermosillo, ayer mismo me di a la tarea de consultar al director del transporte, Luis Iribe quien me confirmó una cifra: más o menos 1300 paradas en Hermosillo.

Por eso le digo que Larios Córdoba trae mal las cifras.

Ayer en una reunión con el Grupo de Periodistas Contrapunto 10, admitió que no visita las colonias de Hermosillo desde que acompañó a Javier Gándara Magaña como candidato a alcalde, por allá en el 2009. Ya le llovió, pues.

El otro problema es que no se le ubica como un personaje central en la toma de decisiones del PAN.

Fue secretario de Gobierno con Guillermo Padrés, antes del derrumbe de esa administración estatal.

Pero dejó el encargo para hacer operación política itinerante por diversos estados, donde se le iba requiriendo.

Dice además que la grabación donde supuestamente hace un plan da ataque al gobierno junto a quien parece ser Gildardo Real, fue hace tres años, de ninguna manera fue recientemente.

No explicó detalles del contexto de esa llamada, pero sí la reconoció.

Opinó de sus compañeros panistas a quienes se ha mencionado también como posibles aspirantes a la alcaldía de Hermosillo.

De Edmundo García Pavlovich dijo que es su amigo, que merece todo su respeto porque es un hombre serio, y que sería muy buen candidato a la alcaldía.

Sobre el método que él quisiera que el PAN utilizara para elegir a sus candidatos, señaló que le gustaría que se hiciera una elección interna tipo convención.

Larios Córdoba es un tipo con ideas claras, pero se expresión no es la de un candidato hermosillense, ni siquiera sonorense.

Si el PAN lo lanza, pierde. No basta la capacidad para hacer click con la ciudadania. La identificación de un político con su gente es básica, y quien quiera contender en las próximas elecciones tendría que entender que existen requisitos que no cualquiera cubre.

Y más aún con el regionalismo de los sonorenses.

Gracias por leer estos párrafos.

*Soy Carlos Romero, reportero con 25 años de trayectoria y director de El Patrullero.

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