Buscan a familiares de la niña abandonada en la costa

Por Carlos Romero

La tarde del domingo, en la Central 20 de la Policía Municipal se recibió un reporte; se pedía a los agentes pasar a la calle 20 Sur y 26, a la vera del ejido Plan de Ayala. Al llegar al sitio, una mujer les dijo que se había encontrado algo debajo de un mezquite, y que era urgente que atendieran. Los agentes se acercaron al árbol y en una carriola infantil, apenas visible estaba una niña. Su diminuta humanidad parecía corresponder a una persona de 3 ó 4 años.

Esta es una historia de la lucha por sobrevirir, de la lucha de una pequeña niña, pero también una historia de la miseria humana, que permite abandonar a una infante, un ser humano indefenso y frágil.

Todos estaban asustados, sorprendidos. La mujer, relató que al pasar por el lugar se encontró a la pequeñita y se detuvo a investigar de qué se trataba.

Agentes de la Policía llamaron trasladaron a la pequeña a recibir atención médica al Centro de Salud del Poblado Miguel Alemán. Se le dictaminó en condiciones favorables, sin embargo, se percataron de una deficiencia en su desarrollo motriz.

Hasta ese momento, se pensaba que era una niña de no más de 5 años. Fue trasladada a la linea Protege, que se encarga de dar soporte a niñas, niños y adolescentes en condición vulnerable.

Era una pequeña niña que había sido abandonada a su suerte en la carretera, en una carriola. Era una pequeña niña indefensa y frágil, que fue dejada ahí nomás como un objeto sin valor.

Aún no sabemos cómo se llama, pero ya sentimos innenarrable ternura y empatía por ella.

Aquella niña conmovió a quienes la vieron desde el primer momento, tan pequeña y delicada. Y pensar que estuvo quién sabe cuánto tiempo ahí en la carretera abandonada y sola, hace que la piel se erice.

Quienes relataron al reportero el estado en que encontraron a la pequeña, no escondían su tristeza y decepción por la forma en cómo se puede llegar comportar la especie humana.

Las autoridades la trasladaron a Hermosillo, le dieron atención médica y se percataron de que la pequeña es una adolescente de aproximadamente 15 años de edad, y que ya había sido atendida los hospitales del estado, y de ello se tiene registro.

Se le diagnosticó hipotoroidismo y trastorno del desarrollo.

La Procuraduría para la Defensa de las Niñas, Niños y Adolescentes está realizando desde esta mañana, una exhaustiva investigación para buscar a la red de soporte familiar de la menos, que le permitan restituir sus derechos.

No sabemos los motivos que orillaron a los adultos responsables de la niña a abandonarla, a dejarla sola a su suerte en una carretera, debajo de un árbol.

Serán las autoridades quienes determinen qué sucedió en realidad, y dicten una resolución.

Pero esta es una tragedia por donde se le quiera ver.

Por fortuna, la pequeña fue rescatada antes de que sufriera un accidente, que la mordiera un animal ponzoñoso, o que simplemente se deshidratara y agravara su salud de por sí frágil.

El ser humano puede llegar a ser el más inteligente y a la vez el más perverso e insensible ser sobre la tierra.

No se trata de juzgar, sino de poner las cosas en su justa dimensión. La niña está bien, pero su abandono representa una tragedia de la que sólo puede ser protagonista el ser humano.