Por Carlos ROMERO
Lupita, Milagros de Jesús y Jesús, tenían toda la vida por delante.
Una jugada del destino los hizo que se encontraran por primera y última vez este jueves muy temprano, cuando iban a trabajar.
Quizá ellos nunca se vieron en vida, pero las circunstancias los hicieron coincidir en lo que sería el último momento de su vida.
Lupita salió de su casa muy temprano para trabajar en un campo agrícola y se despidió de sus pequeños hijos de 7 y 4 años de edad, se despidió de su madre y sus hermanos, sin pensar que sería la última vez que la verían con vida.
Guadalupe José Valenzuela proviene de una familia de 5 hermanos, su madre, María del Rosario Valenzuela la describe como una joven alegre y trabajadora.
«No se le atoraba nada, a todo le encontraba solución», relata su madre entre sollozos.
Muy cerca de ahí, Milagros de Jesús Topete Ramos, de 27 años, hacía planes para ese día, pensaba trabajar mucho en la cosecha de la sandía.
Iban un taxi tipo Van color Morado, que los llevaría a una jornada más y ya preparándose para descansar el fin de semana.
Salieron como todos los días, de su querido ejido Carrillo Marcor; ambos son de familias muy conocidas en esa zona.
Las cosas no salieron conforme a lo planeado.
Al Pasar por la calle Cero Norte y 12 Norte, un pick up que tenían que haber hecho alto los chocó, el impacto fue brutal.
Algunos cuerpos salieron proyectados por la puerta trasera de taxi, también sus pertenencias salieron volando, no hubo tiempo de nada.
En el otro vehículo, un joven con grandes expectativas de salir adelante para su familia, fue una de las víctimas mortales.
Residido en el poblado Miguel Alemán tuvo la desgracia de estar en el momento equivocado, en el lugar erróneo.
Ese encontronazo entre el pick up Ford Lobo en el que él viajaba y el auto tipo Van, le costó la vida como a Lupita, Milagros y a otros 5 personas más.
Es difícil narrar un accidente como éste en momentos de dolor; es una verdadera proeza que sus padres y hermanos admitan una entrevista, pero sí lo hicieron.
Información de primera mano a la que El Patrullero tuvo acceso indica que además de Lupita y Jesús, que fallecieron en el lugar dela accidente, ya en Hermosillo cuando eran atendidos en algún hospital de IMSS fallecieron Milagros de Jesús, Laura Portillo y Germán Espinoza.
Este es un momento sumamente doloroso; el luto es total y La Costa se ha ensombrecido con esta tragedia.
Y si quienes perdieron la vida duele, también los lesionados, muchos de ellos de gravedad, quedarán marcados por la desgracia.
Ante esta situación, el campo agrícola al que se dirigían los jornaleros, tanto como el DIF Municipal y Estatal y la Comisaría Municipal, se comprometieron a cubrir los gastos funerarios de todos y cada una de las víctimas.
Esta tarde y mañana serán velados, estos muchachos a los que la vida les hizo una mala jugada y hoy han cerrado sus ojos para siempre.
Descansen en Paz.
Fotos: Cortesía de su familia.



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