Columna Viento a Favor; Inspección y Vigilancia ante el reto de las Fiestas del Pitic

Por Carlos Romero

Diariamente son muchas las cosas y personas que tiene que atender un funcionario público y entre más alto el rango, más complicada su agenda cotidiana y diaria.

Un funcionario público es una persona que no tiene derecho a equivocarse en su trabajo, pues en todo momento debe recordar que labora con dinero público y no hay margen para los errores.

El comentario previo es para ponerle el contexto que existen funcionarios que hacen lo menos posible y no existe un método de verificación que los vigile, salvo las contralorías, que en ocasiones pertenecen al mismo grupo, por lo que no hay grandes posibilidades de que se les sancione.

A esta administración municipal que encabeza Célida López Cárdenas se le puede cuestionar cualquier cosa, menos que no hizo una elección exhaustiva de sus funcionarios de primera nivel, elección donde puso a las órdenes de la ciudadanía, los puestos de mayor importancia en el tema administrativo y de obra pública, dos vértices que requerían un mecanismo que rescatara a la ciudad de una inminente crisis.

La elección del director de Inspección y Vigilancia, cargo en el que recaerían grandes responsabilidades por toda la materia que manejan, le había sido asignado a un hombre que evidentemente no reunía los requisitos para cubrir el perfil, pero providencialmente le falló a la alcaldesa en un abrir y cerrar de ojos y la rocaportense no dudó en «pedirle la bola».

Tras ese desaguisado en el que se puso en riesgo la imagen del Ayuntamiento, Célida no quiso experimentar y «jaló» a alguien con trayectoria en la administración pública, que hiciera el trabajo.

La tarea, aunque delicada por lo que le decía antes, la cantidad de temas que se deberían de sacar adelante, se le encargó a Gino Saracco Morales; hasta entonces no se sabía cómo reaccionaría el personal y cómo trabajaría él en una dependencia con tantas aristas.

A la distancia, después de 6 meses de gobierno, los comentarios sobre Saracco Morales son positivos y se dice que está haciendo lo que especialmente le encargó la alcaldesa, hacer que los eventos públicos se lleven a cabo con tranquilidad y con la mayor tersura posible dentro de las posibilidades de una dependencia administrativa con la obligación de poner orden en muchas cosas de la ciudad, donde precisamente no se ha caracterizado nunca por ser tranquilo.

La evaluación para Inspección y Vigilancia en los últimos meses por parte de quienes mandan en el Palacio Municipal es muy buena, y la ciudadanía nota ese desempeño.

El propio Saracco instrumentó una serie de medidas para que la ciudadanía se acerque a su dependencia y haga sus reportes, para darle importancia a lo que la gente quiere y piensa.

El trabajo que se está realizando en fiestas que se prolongaban hasta el amanecer y que representaban un dolor de cabeza para la mayoría de los vecinos, es notable, y eso es un solo tema de los muchos que esa dependencia tiene que revisar.

Hay grandes expectativas de que las Fiestas del Pitic 2019 se realicen en orden y la gente la disfrute.

Saracco Morales será uno de los principales personajes a seguir en ese memorable evento, que son las fiestas de Hermosillo y que por lo tanto serán un importante escaparate para que los funcionarios hagan su trabajo como debe ser; un esfuerzo extraordinario para hacer nada menos que lo que la ciudadanía espera de ellos.

Parece ingrato, pero así es el trabajo de los funcionarios que sacan el trabajo, se les cuestiona cuando lo hacen mal, pero no se les reconoce cuando lo hacen bien.

Ya vienen las Fiestas del Pitic, esperamos mucho de Inspección y Vigilancia y de todas las dependencias, pero de cada una iremos analizando en párrafos posteriores.

Gracias por leer estas líneas, soy Carlos Romero, reportero con 28 años de trayectoria y director de El Patrullero.

Gino Saracco