Miguel Angel Parra Soto ya podrá descansar junto al Creador, luego de que el mar «regresara» su cuerpo anoche ya muy tarde, y unos jóvenes lo localizaran a la orilla de la playa en San Agustín, mismo punto de donde zarpó el 18 de noviembre para nunca más volver.
Iba en una Lancha pequeña de motor, junto a Jesús Máximo y Gregorio, sus grandes amigos, quienes también murieron en el naufragio.
Según la información obtenida por este reportero, ellos eran pescadores experimentados, pero ese día, el mar se encaprichó y se los llevó.
Una señora que supuestamente viajaba con ellos sobrevivió al salir nadando.
Pero la muerte se llevó de un jalón a Miguel Angel, Jesús y Gregorio.
Los pescadores y la comunidad en general en el campo pesquero San Agustín, están en shock desde ese día.
Las cosas ya no son igual.
La búsqueda de Miguel Angel se extendió por todo el Mar de Cortez y el litoral de La Costa que es muy amplio.
Las autoridades y familias nunca se dieron vencidos.
Ahora ya podrán darle Cristiana sepultura a su amigo.
Foto: Cortesía

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