Columna Viento a Favor, el Congreso está Grueso; el acuerdo es que no hay acuerdo.

Por Carlos ROMERO

Ayer, todo era una confusión, por eso decidí escribir hasta hoy algunas pinceladas de lo que vi, escuché y sentí en una sesión del Congreso del Estado, el parlamento, la «casa del pueblo», la Cámara de los Diputados, convertida en un mercado sin orden.

Una mercadería con todos sus colores y aromas, guarda más respeto que el ambiente de crispación y gritos que una sesión como la vista ayer, en el Poder Legislativo de Sonora.

Amén del tema importante que se legisló, la promoción de nuevos funcionarios para puestos directivos como los que entran y salen en una empresa cuando la compañía cambia de gerentes, la sucesión de los mandos es prácticamente inevitable.

Solo que esta vez, existe el agravante de que la circunstancia se enrareció en un proceso que tiene todo, menos claridad.

Si por un lado los trabajadores que le legislatura de MORENA quiere suceder, tienen un amparo de parte del Tribunal de Justicia Administrativa, y por otro el partido mayoritario está en un proceso legal para removerlos, al pueblo no le interesa.

Las cosas que nuestro parlamento ha legislado hasta el momento, no tienen el menor impacto en la sociedad, pues los acuerdos de beneficio social se han quedado enredados en la diatriba político-partidista.

Ayer no se estaba disputando la permanencia de 16 funcionarios del Congreso, se estaba peleando la primer gran discusión de la Legislatura sonorense y sentar un precedente de si la oposición será un real contrapeso para el partido mayoritario y sus legisladores aliados.

No recuerdo después de 28 años de cubrir la actividad parlamentaria, un público tan irrespetuoso con la envergadura del Congreso y la investidura del parlamento.

Tampoco es común ver cómo dos diputados reaccionan como despertando con un balde de agua fría y cambian el sentido de su voto; como si no hubieran ensayado lo suficiente días previos decir «a favor» o «en contra».

No se puede entender la poca capacitación, que no capacidad de una mesa directiva que no sabe qué hacer con las iniciativas que ya se votaron, se hayan aprobado o rechazado.

No había visto yo, o me ha faltado ser más observador, a un asesor de un grupo parlamenta indicando el procedimiento legislativo a la presidenta del Congreso, ante la falta de un director Jurídico, porque los anteriores no pueden entrar a trabajar y los nuevos no fueron aprobados.

Es decir, no teniendo la esencia del procedimiento parlamentario básico, los representantes del pueblo no pueden tomar una decisión importante sobre el futuro del estado; o lo que es peor, la podrían tomar, y quién sabe para dónde nos llevarían.

La circunstancia política en Sonora es complicada cuando los partidos tienen que ser auxiliados por gente arrabalera que llega al Congreso a gritarle a los diputados una serie de adjetivos irrepetibles en un espacio decente.

¿El decoro pasó a mejor vida?.

Los grupos parlamentarios tuvieron que auxiliarse, mandando traer de quién sabe qué rumbo, gente sin la menor educación -porque no me van a decir que llegaron solos- para gritarles a sus contrincantes hasta de lo que se van a morir -en sentido figurado-.

Mientras rolaban los burritos de frijol entre el público, la sensación de ingobernabilidad en el recinto era más palpable cada minuto.

Mujeres y hombres llenos de ira, y niños que no sabían a qué iban, llenaban el principal espacio público del Estado, sin permitir que gente interesada en escuchar a la legislatura se pudiera acomodar en una buena silla.

Imagínese usted un salón de clases donde el maestro no logra poner orden y la mala educacion de sus alumnos le rebasa.

Una cosa es el disentimiento partidario, necesario además en una democracia viva, y otra es el nivel al que cayó este martes el Congreso.

MORENA dice que se volverá a meter la iniciativa para la renovación de los 16 puestos que están acéfalos, mas no desocupados.

Pero primero se tendrán que tomar 2 acuerdos: la reinstalación o despido de los funcionarios vigentes que están ahí por una decisión del Tribunal, y luego la elección de nuevos perfiles, que tendrán que ser propuestos por todas las bancadas y no ser el resultado de un albazo mayoritario.

El Congreso del Estado no se puede encerrar en la discusión de un tema administrativo; la elección de 16 funcionarios tiene atorado al parlamento, una Cámara de Representantes con la obligación de generar acuerdos para una sociedad que se siente jodida y para la cual el final del año no luce esperanzador.

A quienes votaron ayer en contra de los nuevos funcionarios, aduciendo una razón legal, constitucional o de derechos humanos, no estoy seguro de llamarles «traidores», como lo hizo ayer el público del Congreso y funcionarios de los partidos que votaron a favor.

Tampoco estoy seguro de que MORENA deba dar por terminado su acuerdo con los 3 legisladores del PT que votaron en contra, como lo advirtió el dirigente Jacobo Mendoza.

Más bien cabe la posibilidad de generar nuevos acuerdos, porque incluso en la propia bancada de MORENA, en el partido, hay diferencias y divisiones.

No todos estaban de acuerdo en la lista que se votó, porque sí así hubiera sido, no solo habrían cumplido su compromiso partidario de votar a favor, sino que hubieran puesto al servicio del partido, sus mejores oficios políticos para conseguir los 3 votos que les faltaron.

Y claro que como en todo, esta es una opinión personalísima, como lo es la posición dentro de lo que serán los temas que realmente le importan a la sociedad.

Porque, siendo honestos, la elección de 16 funcionarios no le interesan a la gente, como le interesan y le impactan temas tipo la despenalización del aborto, la legalización de la mariguana, la municipalización de comunidades rurales o incluso y yéndonos más lejos, la aprobación del paquete presupuestal.

La falta de acuerdo para la elección de 16 funcionarios no quisiéramos que fuese un mal presagio de lo que viene, pero pinta para serlo.

—–CELIDA LÓPEZ, LA ALCALDESA DE HERMOSILLO, sigue dando de qué hablar. Y en el buen sentido.

Ayer, mediante una amplia convocatoria, reunió a especialistas en medicina, a siquiatras, a expertos en el tema social que tienen injerencia en el tratamiento contra las drogas, porque va empezar a cumplir uno de sus principales compromisos, no de campaña pero sí se gobierno: la Clínica para el Tratamiento Contra la Adicción al Cristal llamada «Vida para Nuestros Jóvenes»

La convicción por mejorar un estatus de salud entre la juventud cada vez más perdida y metida en esa droga, la hizo retomar el proyecto, ese sí de la campaña de Ernesto de Lucas, cuando fue candidato a alcalde, para hacer una clínica que verdaderamente ayude a esos jóvenes.

Reunió la alcaldesa a los más ricos, a los más influyentes y a los más conocedores, a la sociedad civil, al DIF estatal, como parte sustancial, a los padres de familia, a las policías, las víctimas de esta droga, a representantes sociales y todos saben que su ganancia sería tener una juventud más limpia y lejana al cristal.

Usted se informará de los detalles en notas informativas, pero se ve un Gobierno Municipal haciendo lo más que puede con lo poco que tiene.

Van a trabajar y aquí sí hay acuerdo, empatía y hasta simpatía, los gobiernos del Estado y el Municipal, y no le digo que el Federal porque aún no entran, pero la coincidencia de ideas es sustancial para generar beneficios para la gente.

En el poder Ejecutivo Estatal y Municipal sí se están dando acuerdos y trabajo juntos, no como en el Legislativo donde hasta hoy no han encontrado un verdadero punto de acuerdo.

Gracias por leer estos párrafos. Soy Carlos Romero, reportero con 28 años de trayectoria y director de El Patrullero.