Por Carlos ROMERO
Quienes no fueron ayer a la toma de protesta de Ana Gabriela Guevara como Comisionada Nacional del PT en Sonora, se perdieron de su destape rumbo al 2021, que estuvo a cargo del líder nacional de ese partido, Alberto Anaya.
También se perdieron de un ambiente festivo donde la atleta nogalense, al sentirse como en casa, lanzó una frase «me gusta que me digan que no puedo, porque me gusta chingarme a esos que me dicen que no puedo»; Ana Gabriela es una de las pocas políticas que todavía merece aplausos, vítores y porras, tras una declaración de ese tipo.
Será por su pasado como deportista dando glorias a la nación, o será por las palabras en su discurso, frases llenas de «sabor» para el pueblo bueno que está siendo gobernado por opciones distintas y que quiere ver y escuchar a políticos auténticos y con estilo.
Tenía en la mesa del presidium a su dirigente nacional, y del otro lado, a un diputado Federal proveniente de Ensenada, Baja California.
Sin embargo la mesa no estaría completa sin la presencia del personaje polémico del mes: la alcaldesa de Guaymas, Sara Valle Dessens y los legisladores locales del PT, unos más coloridos que otros, pero todos, muy a su estilo, vistieron y hablaron.
La cereza del pastel fue la presencia del legislador de MORENA, Armando Colosio, de quien no sabemos bien a bien si se presentó por cortesía con la coalición o de plano está alistando sus maletas para mudar al PT.
Ante ese marco, que además incluyó la presencia de unas 500 personas, medios de comunicación y deportistas, amigos de Guevara, y en un lugar muy especial la joven y elegante madre de la velocista, el «destape» de la «Gacela de Nogales» por parte de Alberto Anaya, cobró más relevancia.
Su discurso fue potente y conciso.
El retraso de casi una hora en la llegada de los personajes principales no fue factor para que amainara el ánimo de los que vinieron desde remotos municipios para dar fe de la toma de protesta de su nueva líder.
Atrás quedaron los tiempos de Jaime Moreno Berry, sus aberrantes declaraciones, y sus vaivenes de opinión; le dieron un lugar en la mesa, podría pensarse, para otorgarle una salida digna, en un partido que se está renovando.
Después de los muchos problemas que tuvo el PT, la marca parece estarse reposicionando con Anaya al frente y con dirigencias como en Sonora, con personajes queridos y aceptados por la sociedad.
Como cuando el cubano Raúl Barreda vio en Ana Gabriela un diamante que había que pulir, pero podría brillar, los entrenadores se encargaron de enseñarle, pero el resto lo hizo ella, poniendo ante todo su perseverancia y enfoque.
Así ahora, su cercanía con el grupo político del presidente electo Andrés Manuel López Obrador y el Marcelo Ebrard, la pusieron ante una oportunidad que ella aprovechó al ser primero candidata a gobernadora, luego senadora por elección y ahora habiendo ganado en las urnas la diputación Federal.
Su desempeño la tiene ante una oportunidad inmejorable: tiene hasta hoy 5 diputados locales, 2 Federales, algunos presidentes municipales, regidores, y todos en Sonora ayer recibieron la voz de arranque de su líder nacional, de que la siguiente parada para el viaje de Ana Guevara es el 2021, por lo tanto es entendible que todos los petistas trabajarán desde ya, en el proyecto de la nogalense rumbo al Gobierno del Estado de Sonora.
Aquel diamante al que Raúl Barreda le sacó el fulgor, empieza a dar sus primeros relumbrones en la entidad y hay que ponerle mucha atención, pues el arrastre y operatividad política, son elementos que Ana Guevara ya demostró.
Lo que hay que encuadrar para facilitarle el camino, hasta hoy empedrado mas no clausurado, es hacer del partido un proyecto uniforme, con propuestas concretas, con colaboradores leales y funcionarios comprometidos con la causa.
Lo demás irá surgiendo.
Y si ya estaba ahí la polémica alcaldesa de Guaymas, que incitó un ruido innecesario para su partido, era obligado preguntarle sobre su cuñado, el tesorero municipal.
Ella respondió, emulando al cómico Capulina que como puede que sí, puede que no, lo más probable es que quién sabe.
La respuesta de Sara Valle Dessens a los medios de comunicación fue errática y clara a la vez. Y le explico: errática porque no la sustenta más que en la aprobación del cabildo, pero evidentemente ignora la Ley de Responsabilidades de Servidores Públicos.
Y fue clara porque deja en firme que, si bien cabe la posibilidad de que remueva a su cuñado el tesorero, no tiene la mínima intención de hacerlo.
Y si a desconocimiento vamos, quizá el desconocimiento de la Ley se le perdona, para no variar como la desconocen muchos alcaldes, pero el desconocimiento del punto número 26 en el ideario del Buen Gobierno de Andrés Manuel López Obrador, donde es tajante en exigir que «No se debe emplear a familiares», ese sí es imperdonable.
El margen de maniobra entre lo que debe declarar y lo que puede declarar es muy estrecho; mientras que Sara no consiga un argumento legal y legítimo para defender el nombramiento de su cuñado, los cuestionamientos le seguirán llegando, incluso de su propio partido.
A Sara Valle nomás le faltaba escuchar la posición de su dirigente estatal y ayer la escuchó:
«Fue una postura de nuestro candidato a la Presidencia de que evitáramos este tipo de prácticas, pero también tenemos que ser respetuosos de los procesos internos de los cabildos, fue votado por el cabildo, no impuesto».
Y mientras tanto, tras que en esa esfera del poder político que es el incipiente PT, las cosas están de ese tamaño, en el Congreso del Estado está cada vez más enredado el consenso, cada minuto que pasa se dificulta más la negociación y se aleja el arreglo entre el patrón, que son los diputados y los empleados-directivos que fueron removidos, aunque no despedidos.
Hay una problemática que viene imperando desde hace días en el recinto del Poder Legislativo, en donde dos partes en pugna impiden que la operatividad del Congreso se desarrolle con normalidad, aunque cada uno exige su parte de razón.
Las partes están tan encontradas que los legisladores de MORENA, entre quienes se encuentra la presidenta del Congreso Rosa María Mancha Ornelas, exigen la elección de nuevos funcionarios; el PT se repliega aduciendo que esperarán la resolución del Tribunal; el PAN dice que irá con el acuerdo general, el PRI se mantiene a favor de los directivos removidos y los demás partidos, Nueva Alianza, Verde y Movimiento Ciudadano no tienen bancada, por ello es que no opinan al respecto.
Todos expectantes a lo que suceda este miércoles, día en que por cierto el abogado de los directivos cesados en el Congreso, Gustavo Bustamante estará como invitado en el Grupo de Periodistas Contrapunto 10.
Promete estar muy interesante.
*Gracias por leer estos párrafos. Soy Carlos Romero, reportero con 28 años de trayectoria y director de El Patrullero.
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