Columna Viento a Favor. El Acuerdo de Hermosillo

Por Carlos ROMERO

Aquello a lo que podría aspirar el pueblo sonorense, se está cumpliendo: que los «astros se alinien» a favor de la gente. Y es que después de los inocultables resultados del 1 de julio, que las autoridades, instaladas y electas, se pongan de acuerdo para trabajar juntas en la solución de los múltiples y diversos problemas que tenemos en la entidad, que no son distintos a los que hay que hay en los demás estados del país.

En Sonora, el presidente Electo Andrés Manuel López Obrador fue como usted ya lo sabe, recibido en Palacio de Gobierno por la mandataria Claudia Pavlovich Arellano.

Sin embargo en toda su gira por la entidad, López Obrador fue él mismo ante un público que simplemente lo quiere y lo admira, y eso, hace mucho que no se veía con un Gobernante.

López Obrador en Sonora no dejó ni una petición sin escuchar, ni una selfie sin tomar, ni un beso sin tronar, ni una comunidad sin visitar, ni una mano sin saludar, ni una cascarita de beisbol llanero sin jugar, ni un mitin sin llenar. Y todo eso, en solo 2 días.

Y en cuanto a la gobernadora, su postura es de respeto a las esferas de gobierno de cada quien, de colaboración para conseguir mejores condiciones de vida para los sonorenses, y de apertura para recibir en casa a un equipo político adverso en campaña, pero que hoy son aliados.

Hay una foto muy reveladora, donde la gobernadora, bajando las escalinatas del Palacio de Gobierno, es auxiliada por el propio Andrés Manuel y del otro costado por Mario Delgado, coordinador parlamentario de MORENA en la Cámara de diputados.

Es decir, flanqueaban a la gobernadora el Presidente electo de México y el hombre que tiene la batuta de la fracción mayoritaria en el Congreso de la Unión.

¿Qué puede salir mal?

Y atrás de ellos, bajando los escalones, platicando tranquilamente tras lo que se le podría llamar el Acuerdo de Hermosillo, al menos 4 candeateables con miras a lo que será el 2021: Alfonso Durazo, Lilly Téllez y Ana Gabriela Guevara, y por qué no decirlo, la alcaldesa de Hermosillo, Célida López Cárdenas, por el lado de la coalición «Juntos Haremos Historia».

Y ante la posibilidad de que la del 2021 sea una elección entre mujeres, hay una funcionaria del gobierno del estado que empieza a ser una figura notable, que el PRI podría tomar en cuenta como un perfil rentable electoralmente: Natalia Rivera Grijalva.

Hablemos pues, no solo de la reunión que tuvo lugar en el Salón Gobernadores, del Palacio de Gobierno, sino de quienes en ella estuvieron.

Al lado de la gobernadora Claudia Pavlovich, del lado derecho, lucía ataviada en una vestimenta negra, la senadora Lilly Téllez; a su lado izquierdo, el presidente electo López Obrador y junto a él, muy cerquita, el senador Alfonso Durazo Montaño, un arraigado sonorense que será el político más encumbrado en el gobierno Federal, cuando se convierta en Secretario de Seguridad Pública de México.

Y muy cerca de ellos cuatro, la propia Natalia Rivera y Célida.

Y muchos no lo ven pero ahí está también y sumamente cerca al presidente electo, el próximo delegado de programas Federales en Sonora y hombre con todos los poderes del Gobierno Federal, Jorge Taddei Bringas.

Los expertos dirían que usted no lo debe perder de vista.

En otro plano, receptivos, incluyentes, los funcionarios más importantes del Gobierno del Estado, entre ellos el Fiscal General de Justicia, Rodolfo Montes de Oca, quien para reafirmar su vocación política, tuvo un acercamiento muy importante con quienes esos personajes que ahora serán la oposición en Sonora, pero tendrán la mayoría.

La esperanza de México no está en un partido, como lo dicen slogan de MORENA, sino en el acuerdo entre todos quienes hacen la política en el país, con el fin único que mejorar las condiciones del pueblo.

Para el gobierno del Estado las cosas están en un mejor momento, algunos se atreven a decir que hasta mejor que antes de la elección.

Y es que nada puede ser peor que un gobierno Federal como el de Peña Nieto al que se le tengan que rendir cuentas y que aproveche la menor oportunidad para encajarnos la uña.

Las obras que en 6 años se desarrollaron en la entidad no detonan el desarrollo económico ni social de Sonora, y sí nos pone en una encrucijada, en un laberinto, del que con esta reunión llena de simbolismo entre la gobernadora y el presidente electo, podríamos aspirar a salir.

Gracias por leer estos párrafos. Soy Carlos Romero, reportero con 28 años de trayectoria y director de El Patrullero.