Columna «Viento a Favor»; Claudia y Célida, a escribir una nueva historia; Una solución a la basura.

Por Carlos ROMERO

Ayer fue un día trascendente para quienes aspiran a un vivir en un Hermosillo mejor.

La alcaldesa electa, Célida López Cárdenas, estuvo en el Palacio de Gobierno, con  la gobernadora del estado, Claudia Pavlovich Arellano y de esa reunión el mensaje más importante es que trabajarán juntas en los temas que tanto preocupan a los hermosillenses. Y a partir de ahí, escribir una nueva historia.

Un comunicado del equipo de prensa de la alcaldesa electa, es muy claro en que se comprometieron a trabajar juntas para dar batalla a los temas de seguridad, economía e infraestructura.

López Cárdenas le pidió a la mandataria estatal considerar en el Presupuesto 2019, que se priorice los temas que atañen a diario a los hermosillenses y que solo se pueden solucionar con la voluntad de ambas.

Fue un buen gesto de las dos sin duda, que se reúnan porque a Hermosillo le urge.

La alcaldesa electa agradeció a la gobernadora la intervención de la jefa del gabinete estatal, Natalia Rivera, como mediadora e interlocutora en los temas que trabajarán de aquí al día de la transición y toma de protesta, que es el domingo 16 de septiembre.

Unas horas antes de reunirse con la gobernadora, Célida había tenido entrevistas con diversos medios de comunicación para responder a la problemática de la recolección de basura.

Si bien el de recolección de desechos tradicionalmente es uno de los servicios que mejor cara habían dado a los hermosillenses, la descomposición de las relaciones entre el sindicato y el Ayuntamiento, no de ahora, de hace años, tuvo como consecuencia el eventual deterioro del servicio, lo cual a diario es padecido por millones de hermosillenses.

La estrechez del margen de maniobra obligaron a pensar en diversas medidas, unas más complejas que otras, pero todas, hasta cierto punto necesarias.

La alcaldesa electa anunciaba ayer como una posibilidad, que la recolección se hiciera una vez por semana, tomando en cuenta la falta de recursos materiales y vehículos especializados para ello.

La realidad es que un gran número de camiones recolectores son láminas chatarra con llantas; se ha intentado reparar el parque de estos vehículos, pero no resulta redituable.

Ante ello y que la planta laboral sindicalizada tiene derechos que representan una honerosa carga financiera del Ayuntamiento, el colapso del servicio de recolección no se ve como una posibilidad lejana.

El problema y se lo digo tal cual, no es la clase trabajadora del Ayuntamiento; el problema no son los «tirabichi»; el problema es un contrato, un documento que le da ventajas superlativas al sindicato en término de pago de horas extra y otras canongías; esto representan un «boquete» financiero por donde se pasan millones de pesos que tienen al Ayuntamiento en vilo.

Le reitero que el problema no son los trabajadores. Cuando ellos llegaron, ese contrato ya estaba ahí. Además ¿a quién le dan pan que llore?.

Luego entonces el gobierno que está por entrar tienen que trazar diferentes rutas de salida, porque la negociación, a pesar de haber dado buenos resultados con la dirigencia sindical, por desgracia no será suficiente.

Nos sabemos el impacto que tendría recoger la basura una vez por semana, en una sociedad organizada, solidaria y comprensiva ante la problemática real de un municipio en crisis como es el de Hermosillo, pero sí le puedo decir que esa no es la única opción.

Ciudades más grandes y con más problemas han salido del hoyo.

Una de las opciones es que el Ayuntamiento, en vista de la crisis por la basura, negocie con créditos fiscales con la Iniciativa Privada para que sean los empresarios quienes doten a la autoridad de camiones recolectores.

Se ha hecho en otras ciudades que edificadores de  vivienda y desarrolladores de infraestructura, le entregan camiones nuevos al Ayuntamiento, para que en los trazados de nuevas rutas, la recolección pase por las colonias que ellos hicieron y así, el empresario pone el vehículo y el Ayuntamiento pone la operación y el servicio.

Aún sin saber si esta opción funcionaría en Hermosillo, un hecho es que la alcaldesa electa necesita replantearse lo que debe hacer y decir, ante una problemática con tantas aristas como es la recolección de basura.

Finalmente la ciudadanía tiene una expectativa y a partir del 16 de septiembre hay iniciar el nuevo rumbo, un golpe de timón que lleve a honrar el compromiso con el elector.

Gracias por leer estos párrafos. Soy Carlos Romero, reportero con 28 años de trayectoria y director de El Patrullero.