Uno puede mantener la expectativa de un gobierno, hasta que el mismo gobierno decide que es hora de quitarse las caretas.
Primero, a nivel nacional el gobierno de Enrique Peña Nieto se descaró frente a los mexicanos, hace unas semanas, al iniciar una serie de anuncios publicitarios, centenas de miles de anuncios diciendo lo que le hizo falta y donde reconoce sus errores. Uno hubiera esperado que su gobierno hubiese tomado las riendas de los grandes problemas del país en el momento oportuno, pero no fue así.
Ni las reformas estructurales que diseñó son suficientes ni se cree que vayan a sobrevivir.
Para los gobiernos como el Municipal, a nivel más doméstico, hubo materias donde se les notó la debilidad.
Las finanzas no fueron lo suyo, la tesorería en manos de Tadeo Iruretagoyena tenía más malas noticas que buenas; pero en el último tramo de la administración, la política, tampoco se les dio.
Si una relación debían hacer florecer, era con el sindicato; existen casos de patrones y sindicatos que trabajan en armonía y todo fluye como en una pista de hielo.
En este caso, la relación con el gremio no fue consistente ni próspera, y hasta el último momento los inconformes trabajadores insistieron en que no negociarían con el secretario del Ayuntamiento, Julio Ulloa.
Acusan que él quien se equivocó en la estrategia de negociación con los problemas más graves de la ciudad y que el ex alcalde Maloro Acosta había dejado en sus manos.
Hay problemas serios en materia de agua potable, drenaje, pavimentación, servicios públicos, alumbrado público y a la baja sensiblemente el problema de seguridad pública.
Fue así que los sindicalizados no quisieron negociar con Julio Ulloa, pidieron al comisario de Policía Jorge Suilo Orozco. Pocas veces un secretario del Ayuntamiento con apenas 1 año en el cargo, tiene menos autoridad política que el director de seguridad pública, pero en este caso, y por el contexto de la administración municipal que está por salir, esto es entendible.
Suilo Orozco es quizá el único que siempre le entendió a la negociación política cuando fue secretario del Ayuntamiento, y como director de seguridad pública logró reducir los índices delictivos más importantes en la capital, pero no se podían tener dos como él en un solo gobierno.
Y para desgracia de la administración saliente, variables como la percepción hacia el gobierno ya estaban afectados cuando dejaron que Suilo entrara al ruedo.
La alcaldesa Angelina Muñoz negoció ayer con el sindicato, llegaron a un acuerdo, pero conscientes están todos de que ese acuerdo está colgando con alfileres, porque dicho de las propias palabras de la munícipe, «dinero no hay». Pero ofreció, con buena voluntad, que mañana viernes habrá un pago parte de lo que están exigiendo en el sindicato.
Luego, como si los problemas fueran pocos, surgió la especie de que Agua de Hermosillo estaba en la ruta de la privatización. La noticia creció rápido porque es bien sabido la mala situación económica de la paramunicipal, pero la sola idea de darle la operación a una empresa privada, vía una APP o vía lo que usted guste, es una situación impensable en este momento.
Horas más tarde, el titular de Agua de Hermosillo, Renato Ulloa dijo que ni hablar, que la dependencia no está en la ruta de privatizarse, y dijo que por primera vez en la paramunicipal van a salir sin generar deuda nueva.
Lo que sucede es que el término «Alianza Público Privada» levanta ciertas sospechas que nadie debe empezar a creer y menos ahora, que el gobierno está por terminar.
—–Y SÍ, SI HUBO NOTICIAS BUENAS, DENTRO DE LA VORAGINE DONDE LA POLÍTICA CONVULSIONÓ. Las cifras que se dieron a conocer ayer, en torno a la creación de empleos en Sonora, son muy halagüeñas.
Y si a esto le sumamos la feria estatal del empleo que ayer dio por iniciada la Gobernadora Claudia Pavlovich, y además empleos para los jóvenes, pues qué mejor.
—-LO QUE NO SE DEBE SOSLAYAR ES LA TOMA DE PROTESTA DE LOS LEGISLADORES SONORENSES QUE EN tres meses más se convertirán en los paisanos más encumbrados del gobierno del Presidente Andrés Manuel López Obrador.
Se trata y usted quizá lo sabe de Alfonso Durazo Montaño y Ana Gabriela Guevara, el primero será secretario de Seguridad Pública Federal y la Segunda será titular de la Comisión Nacional del Deporte.
Es de celebrarse que dos sonorenses estén dentro del gabinete y en lo más alto, porque de alguna manera representan una inspiración para quienes están pensando cómo lograr sus objetivos.
Y como serán para 3 meses, debemos aprovechar el conocimiento y buenas intenciones de Durazo y Guevara, para bien de los sonorenses, toda vez que será muy poco tiempo que estén su curul.
Pero la toma de protesta fue para todo el Congreso de la Unión, por ello es de celebrarse que las legisladoras y legisladores sonorenses estén en la cumbre de su carrera política y les estaremos viendo y exigiendo que su trabajo sea para beneficio de los sonorenses.
Y hablando de personas inspiradoras, este día jueves el Grupo de periodistas «Libre Opinión» tendrá como invitado a alguien que fue considerado como una persona inspiradora, en las publicaciones recientes, de empresarios y políticos.
Gracias por leer estos párrafos.
*Soy Carlos Romero, reportero con 28 años de trayectoria y director de El Patrullero.
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