Por Carlos ROMERO
Los gobiernos municipales, supone la creencia popular, tienen una curva de aprendizaje de 1 año, el segundo año se dedican a hacer lo que ofrecieron o una parte de ello, y el tercera año se empiezan a despedir y a preparar lo próximo.
Empero, la confianza que depositó el elector en MORENA y sus partidos aliados, los obliga a trabajar mostrando que tienen las herramientas para resolver los problemas, y hacerlo inmediatamente.
En virtud de ello, los alcaldes electos están recibiendo una capacitación nada menos que de uno de los dos hombres más poderosos que tendrá la Federación en Sonora, Jorge Taddei Bringas.
El «Profe Taddei», en alusión a su trayectoria como maestro en ingeniería de la UNISON, tendrá el peso de distribuir los recursos Federales en la entidad, y lo hará muy en coordinación con los municipios.
En esa capacitación con miras a los gobiernos que están por tomar protesta, estuvo la alcaldesa electa de Hermosillo, Célida López Cárdenas, quien agradeció con vehemencia la generosidad de Taddei Bringas para darles la información y la formación que necesitan con miras a hacer un gobierno exitoso.
Que así sea, por el bien de todos.
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Este miércoles a medio día, fue un día distinto, mejor, para quienes laboran en el Ejecutivo Estatal; ante el Congreso del Estado se presentaron las cuentas públicas del Gobierno del Estado, del propio Congreso y del Poder Judicial.
Y le digo que fue mejor que otros días, porque el Instituto Sonorense de Auditoría y Fiscalización, que encabeza el ingeniero Ramón Moya Grijalva, avaló dichas cuentas, donde se detectan al rededor de 305 observaciones, y de ellas 147 se tendrán que solventar en los próximos días o semanas porque están en el proceso.
Pero en general, el resumen del ISAF rendía los resultados de una cuenta pública a la que llamaron «limpia».
Y en gran parte ello se debe al trabajo de miles de personas que trabajan en el Gobierno y que han sido sometidos a estrictos horarios y ritmos de trabajo para que las cuentas salieran bien.
Este día se analizarán en todos los foros y grupos, y usted recibirá mucha información, pero les quería ir adelantando algo sustancial.
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En esta ciudad en crecimiento constante, la demanda del transporte público es cada día mayor. Ante esa realidad, los concesionarios están prestos para «encajarle la uña» al usuario, en la medida en que les sea permitido.
Ayer, mediante una rueda de prensa a las 10 am, hora en la que ya no iban a servir desayuno ni comida, lo más austero posible, en un restaurante de la colonia Centenario, anunciaron la «necesidad» de que las tarifas sean ajustadas; y claro que el ajuste sería a su favor, nunca en contra.
Pues más tardaron en salir del restaurante los sufridos y abnegados concesionarios, que el Gobierno del Estado en mandarles decir que ni lo piensen.
Reconociendo que el aumento de las tarifas no es competencia del Ejecutivo, sino del Consejo Ciudadano del Transporte, el Gobierno de Sonora rechazó de manera tajante la propuesta de subirle a los camiones.
Así las cosas, parece que empezará a ponerse bueno el ambiente, pues finalmente los transportistas son un jugador político que echan huevos a todas las canastas, pero siempre están dispuestos a dejar vacía alguna de esas canastas.
Sin embargo, están bastante mal si creen que con el deficiente servicio que prestan, son merecedores de un aumento. Es más, aunque lo merecieran, la gente no puede pagar más.
Y como colofón, el director del Transporte del Estado, Carlos Morales Buelna les dijo que si no les parece buen negocio, pueden regresar sus concesiones con toda confianza y rapidito se las aceptan.
¿Sabe usted cuantos las van a regresar? exacto, ninguno.
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Cuando los números hablan, la grilla tiene que esperar turno.
Ayer, en un discreto documento dado a conocer en las redes sociales al alcance, el sistema «Semáforo delictivo» que dirige el regiomontano Santiago Roel, se informó que Hermosillo en julio por primera vez en tres años, abandonada la lista de municipios con una «luz roja» en alguno de los delitos de alto impacto que mide su estadística.
Y le voy a explicar: existe una serie de problemas que aquejan y hasta agobian a los hermosillenses, y en muchos de ellos incide la inseguridad pública, por supuesto; pero el semáforo delictivo mide paulatinamente por mes, todos los delitos que se han reportado a la autoridad, con eso se hace una estadística que se mide en luz verde, amarillo y rojo.
Roel, al que se le nota como un apasionado de la seguridad pública, avaló los trabajos que se están haciendo en la capital, y los resultados que se están obteniendo.
Invitó a no regatear los esfuerzos de las autoridades de los tres niveles de gobierno, pero hizo un reconocimiento especial a la Policía Muncipal, que dirige Jorge Suilo Orozco; y déjeme decirle que tal reconocimiento dejó sin palabras a varios que se dicen incrédulos, pero que ante los resultados, deberán reconocer aunque sea a regañadientes que el «semáforo delictivo» es una entidad autónoma, que no es pagada ni regida por gobierno alguno.
Estoy casi seguro de que la grilla que se generó tras los datos dados a conocer por «semáforo delictivo», era fuego amigo de gente que vio la oportunidad de descalificar y lo trató de hacer, sin mucho resultado.
Tiene su mérito, lo que se observó ayer en la capital.
Gracias por leer estos párrafos
*Soy Carlos Romero, reportero con 28 años de experiencia y director de El Patrullero.