Columna Viento a Favor. ¿Y la PGR, apá?

 

Por Carlos ROMERO

La PGR no parece tener idea de lo que se necesita en Sonora. Su delegación, allá lejana en la salida a Bahía de Kino, frente al Aeropuerto, alberga un complejo de oficinas a las que se llega por un laberinto y son rodeadas por un fortaleza de acero y cemento, que no concuerdan con la idea de la administración pública moderna.

Es una dependencia que se quedó en los setentas. Sus métodos, secretos y funciones, son transparentes en la teoría, pero dudosas en la práctica.

Algunos dicen que es una dependencia tan poderosa o débil como se requiera, dependiendo del caso. Hace muchos años que un delegado de la PGR no es un sonorense reconocido ni arraigado.

Y pareciera que los años oscuros de esa dependencia no hubiesen servido de enseñanza para ofrecerle a la gente un resultado, una certeza. Pero lo que sucede a nivel local con la PGR es lo mismo que sucede a nivel nacional.

Claro que ha habido honrosas excepciones en los titulares de la PGR, pero a la mayoría, le parece tan lejos Sonora, como poco importante.

Casos como el militar Rafael Macedo de la Concha son, como le decía, excepciones en ese mar de gente a la que no le interesa en lo más mínimo nuestra entidad.

Todavía recuerdo hace muchos años en 1998 cuando investigué, reporteé y escribí un reportaje sobre el tráfico de indocumentados a Estados Unidos, entre Baja California y California; era un texto que denuncia documentando los lugares, nombres y actividades de los traficantes de indocumentados en esos años, lo que dejaba muy mal parada a la entonces Policía Judicial Federal, pues el trabajo que ellos no hacían, lo hizo un reportero.

La PGR, quizá sintiéndose descobijada, inició una investigación donde incluyeron al reportero para tratar de intimidarlo, de disuadirlo, pero esa vez como siempre antes, la dependencia recibió una respuesta firme y de protesta por su actuación.

Desde ahí supe de lo que son capaces y no han cambiado.

Solo que ahora, desde el centro del país, dejan ir una valiosa oportunidad para hacerle justicia a los sonorenses. La decisión de no impugnar la determinación judicial que tiene con un pie en la calle al ex gobernador de Sonora, coloca a la PGR como el malo de la película.

Y los principales críticos de la PGR son los propios priistas, algo que se creía poco probable, pero que está sucediendo.

El reclamo de este gobierno Estatal, encabezado por Claudia Pavlovich Arellano hacia la PGR ha sido constante; nadie sabe por qué, pero en 4 años, “no se han dado las condiciones” para que la dependencia tome con seriedad los asuntos de mayor trascendencia para nuestra entidad.

A los 3 titulares que ha tenido la PGR, Arely Gómez, Raúl Cervantes y Alberto Elías, Sonora les ha reclamado falta de interés.

Y a decir verdad, el PRI está levantando la voz, desde su dirigente estatal, la gobernadora de Sonora, sus diputados locales y Federales, pero ayudaría y mucho, que Enrique Ochoa, en esta coyuntura electoral de su candidato presidencial, exigiera a la PGR un resultado más concreto que vaya de acuerdo a lo que los sonorenses quieren ver.

Y mientras eso pasa -o más bien no pasa-, el líder priista en la entidad, Gilberto Gutiérrez Sánchez presenta una iniciativa ante el Congreso del Estado, que tiene mucho qué ver con justicia, con la justicia cotidiana de la que a diario carecemos.

Es una iniciativa legal que va encaminada a fortalecer el precepto de “legítima defensa”, partiendo de la base de que también las víctimas de delitos pueden apelarse al principio de “presunción de inocencia”.

Y a decir verdad, es algo que se necesitaba por que el Nuevo -ya no tan nuevo- Sistema de Justicia Penal es ambiguo en ese tema.

Y es que no se puede concebir que en este país se sientan con los mismos derechos los criminales que sus víctimas.

El PRI dejó de ser un espectador, para ser un actor en el tema de impartición de justicia, nada menos.

Pero hay que valorar que el estado tiene en Rodolfo Montes de Oca Mena, un Fiscal General preparado y aceptado en los círculos locales y nacionales; un hombre que ha mostrado la capacidad de sacar adelante el NSJP, con todos los bemoles con los que nos  fue enviado de la Federación, pero que esas imperfecciones del Sistema fueron tomadas en Sonora como un área de oportunidad con las cuales trabajar.

La FGJE tiene las bases cimentadas en la preparación de sus elementos y eso es algo que no cualquier dependencia puede presumir.

—EL TEMA QUE ESTÁ ACAPARANDO LAS OCHO COLUMNAS EN TODOS LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN, SIN DUDA, ES LA LEY DE SEGURIDAD INTERIOR.

Lo que se está planteando en ella, es que el Ejército tenga una mayor participación y más regulada, en la vida cotidiana actual, donde se viven la mayor parte de los actos delictivos que aquejan a nuestra sociedad.

Las cosas no fueran como son, si por décadas los gobiernos anteriores hubiesen puesto un freno a la delincuencia organizada -y desorganizada- que hoy tiene a México en los deshonrosos primeros en peligrosidad.

Hay dos posturas básicamente, la del PRI y otros partidos que promueve y avala la aprobación de esta ley y la que no está de acuerdo, pero que tampoco propone cómo resolver el problema de la inseguridad.

Se apruebe o no, el país requiere medidas emergentes que conduzcan a la pacificación de las calles, pero también a la recomposición del tejido social, que con su descomposición ha permitido la penetración de las drogas y con ello los aumentos en la incidencia delictiva.

En esencia se trata de permitir al Ejército ser el primer respondiente en casos de emergencias o atención a delitos, lo cual escandalizó a algunos sectores conservadores del país, que tampoco han propuesto las mejores soluciones.

Este día es clave en el Senado de la República para esa Ley; estaremos al pendiente.

—AYER EN NOGALES SE ENTREGÓ UN RECURSO A LOS POLICÍAS MUNICIPALES. Es un dinero que venía etiquetado de la Federación, y que tiene que ver con el Fondo para el Fortalecimiento de la Seguridad (Fortaseg) y que es una especie de compensación para los hombres que mantienen la seguridad en esa frontera.

El presidente Municipal Temo Galindo entregó este recurso a 460 policías, al rededor de 3 mil pesos a cada uno, lo que se tradujo en 1.5 millones de pesos en total.

Es un dinero que mucho les ayudará a los policías en esta temporada decembrina, y es un recurso intransferible que solo pudieron cobrar ellos.

El ambiente era de algarabía, quizá porque no se lo esperaban o quizá porque hoy parece que las cosas se empiezan a recomponer.

Gracias por leer estos párrafos.

*Soy Carlos Romero, reportero con 25 años de trayectoria.

 

 

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