Una persona que se encontraba realizando trabajos de limpieza en una letrina, en una vivienda del poblado Miguel Alemán, encontró una osamenta humana que de inmediato reportó a las autoridades.
Cuando se percató de que lo que había recogido con la pala no era excremento sino huesos humanos, Francisco N se sorprendió y se asustó.
Versiones indican que la osamenta ya tiene tiempo de estar en ese lugar y se trabajará para ver si se descubre la identidad de la persona a la que perteneció.
Las autoridades se encuentran investigando cómo falleció esta persona.
El propietario de la casa ya fue identificado y se trata de un sexagenario.


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