Columna “Mediamañana”, la insurgencia de los Margaritos.

Por Carlos Romero

En los últimos días, la agenda pública se ha inclinado al tema de la ex panista Margarita Zavala, de quien se ha dicho de todo y mucho.

En mis redes sociales ayer planteaba la necesidad de que quienes apoyarán a la ex primera dama, para convertirse en una candidata independiente rumbo a la elección del 2018, deben, como ella lo hizo, renunciar al PAN.

Y lo argumento sobre la base del sentido común de que si están en un partido, no pueden apoyar a los candidatos de otros partidos, o a los independientes.

Por congruencia, quienes hasta ahora han mantenido una actitud mediana, tibia, respecto a la renuncia de Margarita Zavala, deben definirse.

Permanecer en un partido que les quitó la oportunidad de apuntalar a su candidata rumbo al 2018, es una actitud con la que no le ayudan a Margarita ni a su proyecto.

No se concibe que si están en el parido azul vayan en contra de su dirigencia y se mantengan esperanzados en obtener una candidatura por ese partido.

De hecho, ahí empezaría la verdadera “insurgencia de los Margaritos”. No se puede entender de otra manera.

En cambio harían un ejército de bases, financieros y hasta candidatos independientes a muchos cargos que estarán en juego el año próximo, si se desligan del PAN, por mucho que como dicen “coincidan con los estatutos”.

Si vencen el miedo a dejar el partido que en su momento les dio trabajo y estabilidad económica, fortalecerían a su candidata y debilitarían a la diligencia partidista que los despreció.

Pero primero tienen que dejar de pensar en la zona de confort que les ha representado su partido durante años.

Margarita de cualquier manera no se iría sola. Hay decenas de empresarios con mucho dinero, ex gobernadores y militantes que se vieron favorecidos en el sexenio donde su esposo, Felipe Calderón fue Presidente, fueron beneficiados y que “están puestos” con ella.

La rebelión, la insurgencia, la oposición, tiene sus costos, pero ninguno puede ser más alto que la incongruencia. Quien no haya entendido que Zavala de Calderón dio la voz de arranque para que se salgan del partido, es que no le entiende a la política.

Son tiempos en que los partidos están convulsionando. Hasta la alianza contra natura del PAN, PRD y MC fue posible, motivada por la ambición de ganar.

Y cuando una alianza se da sólo para ganar, sin un objetivo claro para después, las cosas pocas veces funcionan. Hay quienes podrían llegar a comparar esa unión, con un matrimonio por conveniencia, en el que una pareja se casa solo para obtener un crédito para comprar un vivienda.

El PAN ahora tiene lo que quería: el nombre de su virtual candidato a la Presidencia, con Ricardo Anaya, con una fachada sólida pero una estructura interna hecha trizas.

Quienes apoyarán a Margarita lo deben hacer desde afuera, y en ese estatus se encuentran alcaldes, diputados y funcionarios municipales que por primera vez tienen la valiosa oportunidad de ser congruentes.

Solo así le quitarían el poder a la dirigencia partidista a la que tanto critican.

Gracias por leer estos párrafos de media mañana.

 

 

 

Categorías:INFORMACION, OPINIÓN

Tagged as:

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s