OPINIÓN

Columna “Viento a Favor”. Suilo, a recuperar la confianza.

rudy con tinito

Por Carlos Romero

De nueva cuenta el tema de seguridad pública es el protagonista, pero ya no en su variante de hechos delictivos, como se presentaron el miércoles en la terrible escena de Cajeme.

La seguridad pública pasa también por el escritorio de los directivos y de los políticos que operan los recursos.

Primero lo de Cajeme, donde el Fiscal General de Justicia del Estado, Rodolfo Montes de Oca Mena fue a tomar las riendas  de la investigación por el triple homicidio perpetrado en pleno día y donde las víctimas fueron una mujer y dos niñas.

Ante ese hecho, el propio Fiscal acudió a brindar todo el apoyo al alcalde Faustino Félix, a quien le dijo que no se escatimará en recursos ni humanos ni materiales para dar con el paradero de quien o quienes cometieron ese terrible crimen.

Pero más tardó Montes de Oca en anunciar ese respaldo total y decidido, que sus detractores y mensajeros del pasado en tratar de desestimar lo que se está haciendo, como si ellos lo hubieran hecho mejor cuando tuvieron la oportunidad.

En una entrevista de radio con Luis Alberto Medina, el ex procurador y ahora diputado Federal, Abel Murrieta Gutiérrez lanzó críticas a la manera de hacer las cosas de hoy, argumentando supuestos niveles de impunidad que antes no había.

Pero Murrieta Gutiérrez, que no cuenta entre sus principales cualidades con la tolerancia, saltó como en un pleito callejero tratando de denostar públicamente el trabajo del Fiscal, lo cual nunca consiguió; en cambio sí se mostró tal como la gente lo conoce: como un personaje carente de “mano izquierda” y proclive a la provocación de quienes no le caen bien.

Montes de Oca por su parte, con la tranquilidad que le da estar haciendo un trabajo para recoger el tiradero del pasado, le echó en cara la poca participación del cajemense como legislador para conseguir recursos federales destinados a la procuración de Justicia.

La respuesta de Murrieta Gutiérrez a los señalamientos directos de Montes de Oca, fue como aquel chico que recibe una golpiza en la calle y al final dice: “No me dolió”.

Lo cierto es que para el ahora legislador federal es más fácil lanzar una crítica desde la Ciudad de México que vivir la realidad actual del Municipio más inseguro del estado, municipio que por cierto aspira a gobernar.

Montes de Oca puso a disposición del diputado y los representados de su distrito, su oficina abierta donde cuando gusten, puede atender sus peticiones.

Pero tampoco puso la “otra mejilla” y apenas hizo bien en responder de frente, pues el camino de subida y empedrado que le dejaron sus antecesores, entre los que están el propio Murrieta Gutiérrez, bien vale el reclamo.

El propio Montes de Oca puso en su lugar hace unos meses al presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, Raúl Ramírez, quien seguramente pensó que podía estar muy fácil debatir públicamente con el hombre más informado en seguridad pública en el estado. Le salió el tiro por la culata.

La pensarán más de dos veces quienes quieran, con el fin de limpiarse, debatir con el Fiscal General de Justicia, quien habla con conocimiento y sabe que muchos de quienes ahora lo cuestionan, no han sido tocados ni con el pétalo de un expediente.

——JORGE SUILO OROZCO, tiene 40 años de edad y apenas 15 días al frente de la Policía Municipal de Hermosillo. En ese tiempo ha ido tejiendo la red de acercamiento entre la corporación y la ciudadanía, a quien reconoce como su meta.

Está consciente del reto que tiene enfrente: combatir una imagen que ha ido de mal en peor, de una corporación que por méritos propios ha caído en el descrédito ciudadano y queda a deber mucho en los últimos años.

Pero Suilo Orozco tiene un aliado: su compromiso con la verdad. No quiere ofrecer cosas que pueda cumplir y ya empezando con eso, va de gane.

Lo otro que le abona a encementar en camino por donde transitará un año y medio, es su falta de compromisos con los grupos de la corporación que hoy dirige.

Quizá usted lo ha percibido, pero de unos días a la fecha Hermosillo se siente distinto; ya no nos despiertan del letargo mediático aquellos hechos delictivos de alto impacto que en minutos se convertían en escándalo.

El vacío de información se llenaba, como se llenan todos los vacíos, con rumores y especulaciones y eso dañaba la imagen de la policía que de por sí, pasaba por un mal momento.

La realidad es que Suilo Orozco no solo tiene toda la confianza del presidente Municipal, sino que está practicando la máxima de que el trabajo bien hecho remunera.

Ayer, en torno a la mesa de los periodistas del grupo Libre Opinión, en la anfitrionía del Restaurante “Los Grillos”, el Comisario de Seguridad Pública dijo que el trabajo se tiene que ver reflejado con hechos, no con demagogia.

Por ello pusieron en la calle 36 patrullas más las 24 horas del día, para vigilar zonas tan conflictivas como la 4, donde están colonias tipo “El Cortijo” que es el ejemplo más claro de la casa sola víctima de robo.

Una de las principales herramientas con las que el directivo trabaja es el orden; asegura que los policías Municipales tienen que cumplir protocolos para todo, incluso para cosas que pudieran parecer irrelevantes, como portar dignamente su uniforme.

La coordinación con las autoridades estatales y federales salta a la vista desde que era el el secretario del Ayuntamiento, pero desde la trinchera de seguridad pública lo debe fortalecer.

“Yo no vengo aquí por un puesto”, lanza.

Asegura que hoy por hoy los grados se ganan con trabajo y con méritos.

Insiste en la seguridad pública es también tarea de la ciudadanía, al prevenir cada quien desde su familia, la violencia y el consumo de drogas, entre otras cosas.

Pero también asegura que no habrá tolerancia con la corrupción policial, donde pidió todo el respaldo de la ciudadanía para prevenirla y en su caso, castigarla.

Lo cierto es que se está notando esa “mano dura” que había advertido aplicaría desde su llagada a la policía.

Si la percepción está mejorando y si la percepción está ligada a los resultados, el trabajo está resultando doblemente exitoso.

No hay que lanzar campanas al vuelo ni mucho menos. Existe una idea de que todo lo tiene que hacer el gobierno y no hay nada más alejado de la realidad.

Reflexiona por ejemplo en los 38 muertos por accidentes que se han presentado este año en la ciudad y donde, ¿qué factores cree usted han tenido qué ver? Exacto! la mayoría han tenido como principales detonadores el alcohol y el celular.

Suilo Orozco no se quiere esconder, admite como hace mucho no se admitía, que la imagen de la policía está desgastada.

Pero se sube a una patrulla y se hace presente en los operativos, viendo los problemas reales de inseguridad y la actuación de sus agentes, para que nadie le platique ni le quieran vender historias.

Platicamos con él muchos temas, muchos que quizá pronto usted vea como una realidad en la ciudad del Sol; y la mesa siempre respetuosa de “Libre Opinión” estuvo atenta a su mensaje.

Gracias por leer estos párrafos.

Soy Carlos Romero, reportero con 25 años de trayectoria y director de El Patrullero.

email: carlosrb8@hotmail.com