Por Carlos ROMERO
Para Guaymas y Empalme, el futuro pinta distinto y mejor. Hasta hoy los dÃas en que tienen acceso a agua potable son dos o si acaso, tres.
El resto de la semana la pasan con agua del tinaco, y los más previsores con recursos, tienen pila, pileta, aljibe o «tibores».
Este reportero es originario de Guaymas, de la calle 13 y avenida 19; la subida hacia el cerro es por la calle 12, pues la 13 y 14 no tienen acceso para autos, solo a pie.
Allá arriba en el cerro, las cosas son difÃciles para quienes ven llover y rodar las grandes avenidas de agua, sin poder quedarse con un poco de ese lÃquido.
Desde arriba de ese cerro donde la casa materna de este reportero tenÃa una pila que se llenaba de agua los lunes y los jueves, paradójicamente se veÃa pletórica, hermosa la bahÃa de Guaymas, llena de barcos camaroneros, sardineros, transportistas de trigo de exportación, el cual llenaban unos enormes silos de concreto y acero; era toda una maquinaria dentro del mar.
Por el lado Norte de Guaymas también hay una carencia sustancial de agua potable, y fÃjese usted lo que son las cosas, Miramar y San Carlos están a unos cuantos kilómetros.
En el lado Sureste están las colonias Las Palmas, Playitas, todo el sector del paraje donde las colonias apenas cuentan con agua potable unas horas y paradójicamente también, están rodeados de mar.
Ayer que el Congreso del Estado aprobó la construcción de una desaladora para la región de Guaymas y Empalme, revivieron todas esas imágenes del Guaymas a secas, árido.
Las imágenes de ese Guaymas dependiendo de las pipas que pasan calle por calle vendiendo el agua, llenando los «tibores» de 200 litros y éstas a su vez abasteciéndose en las «garzas», que son unas llaves gigantescas que vienen de un pozo, y donde se vende agua a distribuidores o a la gente en general.
La desaladora, de la cual quizá ustedes ya se informaron, tendrá un costo de al rededor de 1800 millones de pesos, y será una inversión público-privada, y se construirÃa tentativamente en 15 meses.
Fue una propuesta hecha por la gobernadora Claudia Pavlovich Arellano, a exigencia de la ciudadanÃa Guaymas, y respaldada 100% por los alcaldes, Lorenzo de Cima, de Guaymas, y Carlos Enrique Gómez Cota, del reielero municipio de Empalme.
Ambos estuvieron en el Congreso del Estado hace unos que se discutió el proyecto de la desaladora, y la vinieron a pedir.
Y a pesar de lo que se pueda pensar, fueron los 6 partidos polÃticos representados en la Cámara los que apoyaron el proyecto.
El cabildeo entre los diputados fue intenso y desgastante. Pero un proyecto de esta magnitud, que vendrá a solucionar un problema antiquÃsimo en ambos municipios, no se podÃa tomar a la ligera.
El coordinador Parlamentario del PRI en el Congreso del Estado, Epifanio «Pano» Salido Pavlovich está destacándose como un negociador innato, en el cual se depositan todos los proyectos que la gobernadora quiere impulsar, porque sabe que tiene en él a un polÃtico confiable y ambicioso para los resultados.
Hace años que no pasaba por el Congreso una iniciativa que se aprobara por unanimidad, como fue este caso.
Habrá muchas voces que opinen en este tema, pero la reacción de los hermosillenses es de agrado, lo hemos visto, debido que Guaymas y Empalme serán una primera etapa y ahà se podrá ver cómo suceden las cosas con la «Desaladora Sonora», que ya hasta nombre tiene, pues la capital es una ciudad que dÃa a dÃa requiere encontrar nuevas fuentes de abastecimiento del lÃquido vital.
La información completa usted la puede consultar en esta liga http://www.elpatrullero.com con los datos técnicos y todos detalles de esta magna obra que salió «limpiecita» del Congreso del Estado.
Y el no haber tenido ni un «rasguño», le da un amplio margen de maniobra para lo que será su construcción y su operación.
Mañana les hablaremos, en este espacio, sobre los personajes que aprobaron la construcción de la «Desaladora Sonora» y su futuro polÃtico, porque créalo usted o no, todo esto tiene mucho qué ver con la visión de futuro de cada uno de ellos.
No hay referente de plantas desalinizadoras en Sonora, por eso la emoción de que la primera esté pensada para resolver una problemática urgente -si se puede considerar urgente lo que desde hace décadas existe-.
La única y con la dispensa de la comparación, está en Punta Chueca, y es para abastecer a la tribu Seri, pero se quedan sin energÃa para operarla, un dÃa sà y otro también.
No hay una continuidad en la prestación del servicio.
Por lo pronto «La Ciudad JardÃn» y el otrora Puerto de altura más importante del Noroeste de México, le agradecerán al Ejecutivo y al Legislativo su compromiso con este proyecto.
Gracias por leer estos párrafos; soy Carlos  Romero, reportero con 25 años de trayectoria y director de El Patrullero.
Twitter: @elreporteromx
email: elpatrulleroinforma@gmail.com
Debe estar conectado para enviar un comentario.