Regino: Víctima colateral de la quema de llantas en la costa

Por Carlos ROMERO

Pareciera que esta nota sale a destiempo, pero no es así; sale justo en el momento en que nos convencimos que nadie nos daría más información de la que ya teníamos.

El hermetismo priva en un tema de interés público, aunque fue en una empresa privada, pero los hechos obligan por lo menos a ponerlo al escrutinio público.

Regino, de 32 años, resultó con quemaduras en 40% de su cuerpo cuando intentaba encender llantas en un campo agrícola de La Costa de Hermosillo, el jueves 6 de febrero, luego de que el frío congeló las siembras.

Ante ese frío sin precedentes en la zona costa, los empresarios recurrieron entre otras tácticas, a la quema de llantas.

Por días y semanas consultamos a autoridades, a familia, a gente cercana al campo y pudo constatarse el hecho; se corroboró que el jornalero lesionado está internado y estuvo muy grave, en la clínica 14 del IMSS en Hermosillo.

Su familia no quiso dar declaraciones; nadie nos proporcionó el ST7, que el formato donde se explican los detalles de este incidente y que hasta donde se sabe, fue catalogado como accidente de trabajo.

Pero el campo no informó ni a la autoridad del trabajo ni al sindicato sobre este incidente, y no fue sino hasta que El Patrullero entrevistó a ambas partes, que se enteraron y fijaron su atención en ello.

La quema de llantas es una práctica ancestral en el campo, y tiene la finalidad de acercarle calor a los cultivos y evitar que las siembras se dañen con las heladas.

Y mientras ciudadanos de todos los estratos, gobiernos y ecologistas se pronuncian contra esta práctica, por la evidente contaminación que genera, centenares de trabajadores del campo y algunos agricultores lo ven todavía como una alternativa viable para evitar la pérdida de empleos vía la pérdida de los cultivos por el frío.

El día que bajó más la temperatura, Regino, de oficio jornalero, un hombre con hijos pequeños que vive con su familia en el mismo campo, se disponía a prenderle fuego a los neumáticos cuando sus ropas empezaron a arder.

Según información de primera mano, el trabajador no fue trasladado en una ambulancia de la Cruz Roja sino en un vehículo particular al Hospital General de Zona #14 del IMSS en Hermosillo, donde permanece internado y su salud ha ido evolucionando.

Estuvo intubado, requirió respiración artificial, aunque su estado de salud llegó a ser de pronóstico reservado.

Tras la quema de llantas que nublaron el cielo de la costa y de Hermosillo hace unos días, la cobertura mediática se enfocó, como debía ser, en la repercusión ambiental, en el transporte para los jornaleros, en las condiciones laborales de quienes trabajan en el campo.

Pero las víctimas colaterales no se conocían. El caso de Regino destaca porque ni el sindicato, ni las autoridades laborales habían sido enteradas el incidente donde el trabajador resultó lesionado.

La postura del sindicato Salvador Alvarado es clara; se resume en defender la fuente de trabajo, pero cuestionando el método que se usa para «descongelar» los cultivos.

José Urías, el delegado del sindicato en el poblado Miguel Alemán, dijo que desde que supieron que su trabajador estaba hospitalizado, se abocaron a atender y asistir a su familia y esperan que se recupere plena y absolutamente.

Representantes del Sindicato Salvador Alvardo han tenido presencia constante ante la familia del trabajador lesionado para hacer cumplir sus derechos, pero ha sido hasta donde los más cercanos lo permiten.

El secretario del Trabajo del Estado de Sonora, Horacio Valenzuela Ibarra ofreció que el campo en cuestión sería objeto de una inspección laboral; enlazó a este reportero con un abogado laboral que trabaja en la dependencia, mas nunca obtuvimos la información de la propia inspección.

En entrevista, Valenzuela Ibarra hizo un reconocimiento a la labor de los jornaleros agrícolas.

Avaló también el trabajo de la Dirección de Transporte del Estado, pues admitió que muchas de las unidades en que se transporta a los jornaleros, no traen ni siquiera asientos, ya no pensar en cinturones de seguridad y por todo ello se toman medidas de inmediato.

Aseguró que se reforzaron las inspecciones en los campos agrícolas tras los incidentes en que se vieron involucrados este tipo de «taxis» o vans.

Luego de la entrevista se informó que el campo agrícola en el Valle de Guaymas donde laboraba una niña de 11 años, y que sufrió un accidente en la costa de Hermosillo junto a 20 trabajadores más, había sido sancionado.

Tras los accidentes en la costa de Hermosillo, se hicieron exámenes antidoping a los choferes.

Al menos 5 resultaron positivos a algún tipo de droga, fuera por prescripción médica o no.

Pero en específico el caso de Regino se ha manejado con sigilo.

El trabajador estaba haciendo una labor para la que el campo no tiene permiso, pues la quema de llantas es una actividad que no está contemplada dentro de lo permitido.

Las llantas usadas son consideradas como un «Residuo Especial», según los Artículos 3 y 27 de la Ley Estatal. Su confinamiento, por lo tanto, no debe ser su incineración.

Sin éxito, buscamos la postura de la Asociación de organizaciones Agrícolas del Norte de Sonora, en el tema del trabajador lesionado, pero no recibimos respuesta.

Desde hace más de una semana, todas las autoridades están informadas del hecho y algunas ya tomaron medidas.

Le reitero que no se informa la identidad completa del trabajador ni el nombre del campo donde sucedió esto, por el sigilo que muchas de las partes conservaron ante este hecho.

Foto: Ilustrativa