CAPITAL

Columna «Viento a Favor», Alfredo Gómez ante su mayor reto

Por Carlos ROMERO

Si hay una dependencia del gobierno municipal que tiene un reto en la realidad actual es Agua de Hermosillo. Y ya quisieran que solo fuera un reto, son 3.

El primero es recuperar las cartera vencida, que asciende a varias decenas de millones de pesos.

El segundo es regular la calidad del agua que se le vende al ciudadano y medir el líquido que cada casa recibe.

Y el tercero y socialmente más importante: hacer que la entrega de agua a los hogares, sobre todo, sea más eficiente.

Dicho así, pareciera una pequeñez, un juego de niños.

Pero es una verdadera bronca megamundial, porque lo primero que salta es la necesidad de sanear las finanzas del organismo, que si bien trabaja con recursos propios, el pasivo que carga es muy importante.

Y si a ello le sumamos la carga laboral que representa el pago de horas extra que cobran algunos trabajadores sindicalizados, así como los derechos que este gremio se ha hecho acreedor, estamos hablando de palabras mayores.

Ante ese marco, y porque era necesario hacer la referencia, el director del organismo, Alfredo Gómez Sarabia, recién nombrado en el cargo, ni bien terminaba de desempacar las fotografías de su familia para poner sobre el escritorio, cuando se enfrentó con la primera necesidad apremiante: reparar tubos que nutren de agua a centenares de colonias, que por lo tanto se habrían de ver afectadas en el suministro del líquido vital.

Y hay que decirlo, la problemática de entrega de agua esos días no tuvo el impacto social que podría haber tenido, por la forma correcta de comunicarlo, diciéndole a la gente con peras y manzanas, la situación real de la red de abasto y las medidas que se requería tomar.

El agua, sobre todo en verano, es uno de los temas más sensibles para la sociedad hermosillense.

Por ello que la entrada de Gómez Sarabia al organismo en esta temporada de más demanda de agua y con esos problemas encima, reviste una significancia mayúscula.

Este jueves que el director de Agua de Hermosillo se reunió con un grupo de periodistas para desayunar chilaquiles, ahí en la sede del organismo, no había tiempo que perder.

Había que preguntarle ahí a diestra y siniestra, qué, cómo, cuándo, dónde, por qué. Los cuestionamientos esenciales de un periodista que desea informar a su lector, a su radio escucha.

Y si algo tiene Gómez Sarabia es que no le saca a las preguntas, así sean cómodas o incómodas, como las hay en toda reunión con medios de comunicación.

En cuanto a la información técnica, sabe y tiene muy claro que hay que cobrarles a los mala paga y poner a trabajar a quienes están en una muy cómoda posición sindical.

El encuentro con los medios de comunicación sirvió para que el oriundo de Cajeme dijera con precisión que hay decenas de miles de tomas que no se miden porque no tienen medidor.

Que se requiere una infraestructura moderna para la entrega del agua en las casas.

Que se tratará de beneficiar mayormente a quien no puede pagar y cobrarle a quien sí puede.

Que existen cuentas incobrables en las que no vale la pena martirizarse ni acongojarse; a lo que sigue.

Pero sobre todo, que es posible sacar adelante a ese organismo que por años ha sido mal atendido, pero es tan noble que no se lo han podido acabar.

Ahora, y hay que reconocerlo, Alfredo Gómez Sarabia tomó las riendas en un momento difícil.

Salir a hacerle frente a los medios de comunicación habla del temple de un hombre que ya no se cuece al primer hervor y que mientras repite que él no es político, sus acuerdos y conectes con la mayoría de los gobiernos de todos los niveles dicen lo contrario.

Hay que dejarlo que trabaje en su ambiente, el ambiente financiero que lo llevó a tener un lugar renombrado en los bancos y ahora deseamos, por el bien de la ciudad, sea escrito en letras de oro en los murales de Agua de Hermosillo.

Gracias por leer estos párrafos. Soy Carlos Romero, reportero con 28 años de trayectoria y director de El Patrullero.

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