OPINIÓN

Columna «Viento a Favor»; Villa del Papa, un milagro en el desierto; La gobernadora tejiendo fino el La Costa; Gildardo, oficio político

Por Carlos ROMERO

ALGUNAS PERSONAS QUE NO SABÍAN EL AVANCE QUE LLEVABA el proyecto «Villa del Papa Francisco» en el poblado Miguel Alemán, para atender a casi 500 niños en condiciones vulnerables, dudaban que la obra se llevaría a cabo, incluso cuestionaban el destino de los fondos que se recaudaron en el concierto del tenor Plácido Domingo, en Hermosillo.

Yo sí sabía, modestia aparte, que la obra representaría un antes y un después en la atención a los niños migrantes que viven en la costa, pero por confidencia profesional, no lo dije.

Ayer que la gobernadora Claudia Pavlovich Arellano estuvo en La Costa para inaugurar esta obra que es un milagro que brota en el desierto, los críticos y detractores tuvieron que comerse sus palabras.

La Villa del Papa Francisco en el poblado Miguel Alemán está enclavada en unos terrenos que estaban prácticamente en desuso comercial, pero están sumamente cerca del área agrícola.

Los señores Salazar Escalante, un matrimonio que por años han conocido el lado humano de las obras, se encargaron de una parte muy importante de esta Villa.

También la presidenta del DIF estatal, Margarita Ibarra de Torres estuvo inmersa en el desarrollo del proyecto, tratando de que todo saliera en el máximo de los estándares.

La Villa, donde podrán dormir y educarse niñas y niños del poblado Miguel Alemán, es un proyecto ecológico y sustentable, con área verdes que representarán un «pulmón» para el poblado Miguel Alemán y con obtención de energía propia mediante celdas solares en los techos.

También habrá de aprovecharse el agua de las lluvias, y se usarán energías limpias y renovables para todos los servicios básicos.

En la gira por el poblado Miguel Alemán, la gobernadora entregó documentos de identidad a más de 420 personas que nunca habían tenido un acta de nacimiento, que no estaban registrados y que por ende, no podían hacer ningún trámite.

Dentro de los beneficiados con este programa estaba Don Mauro, que a sus 92 años por primera vez tiene un acta de nacimiento y ahora sí podrá acceder a todos los derechos que tiene como sonorense.

La visita de este miércoles por parte de la titular del Ejecutivo estatal a la costa, estuvo aderezada por la nostalgia y la esperanza.

Y le seré muy sincero: la obra de las Villas del Papa Francisco pareciera una más, una escuela más, un edificio más; pero lo cierto es que un proyecto que nació ante una gran expectativa y una gran ilusión.

Ayer tuve el gusto de presentar a la gobernadora con uno de los grandes benefactores del poblado Miguel Alemán, Anselmo Ayala Corral, Chemo. Ellos no se conocían pero ambos trabajaban desde hace mucho en generar soluciones para los problemas que aquejan a la ciudadanía costeña.

En ese momento la gobernadora y Chemo Ayala hicieron «click» en su búsqueda por mejores condiciones de vida para los niños de la costa.

Seguramente los veremos trabajar juntos, para el beneficio de la niñez costeña, lo cual hay que celebrarlo y ponerlo muy en alto.

Lo otro, es la amistad de años pero muchos años, de la gobernadora Claudia Pavlovich con el comisario Municipal Job Gaxiola.

La vida los ha puesto en caminos distintos pero la política ayer se encargo de reunirlos.

Ambos saben que tienen un compromiso con la misma gente y el objetivo es sacar adelante ese compromiso.

Ayer, al refrendar esa amistad de años, quedó claro que trabajarán en conjunto para llevar mejores beneficios a la gente del poblado Miguel Alemán y de toda la costa.

Y bien, luego de todo ese trabajo, la gobernadora se dio el tiempo para atender a la prensa.

Y lo hizo en la forma en que últimamente lo ha estado haciendo y al parecer, con muy buenos resultados.

Se sienta en la mesa de una taquería, que ya de suyo la gobernadora es taquera de corazón, rodeada de reporteros y camarógrafos, de columnistas que con el colmillo largo y retorcido, le quieren sacar alguna frase, alguna declaración, un «off récord» con el cual iniciar el texto al día siguiente.

Esta vez, en una mesa de la taquería «El Diputado y la Meche», en el poblado Miguel Alemán, como pocas veces había sucedido, la gobernadora rodeada de periodistas pero ahora flanqueados por el secretario de Gobierno, Miguel Ernesto Pompa Corella y el secretario Técnico del Gobierno del estado, Epifanio «Pano» Salido Pavlovich, con quien siempre hemos pensado, el gobierno ganó un gran colaborador, pero el Congreso del Estado perdió a un gran diputado.

En fin, las cosas por algo suceden.

Lo que es un hecho es que para un periodista, compartir el pan, la sal y hasta la salsa bandera con tan importantes personajes, siempre es un honor.

—- LOS POLITICOS PODRAN PRESUMIR DE MUCHAS COSAS Y EN OCASIONES LA GENTE LES CREE O HACE COMO QUE LES CREE, pero lo que no se puede presumir sin tener es el oficio.

Gildardo Real Ramírez es un político con mucho oficio, y lo ha demostrado en diversas oportunidades.

Ayer que fue el invitado del Grupo Contrapunto 10 de periodistas, hizo recordar las veces aquellas en las que siendo coordinador de campaña de tal o cual candidato, tuvo que sacar sus mejores artes y hacer que las cosas sucedieran.

El coordinador de la bancada del PAN en el Congreso del Estado está ante una importante oportunidad de servir a los sonorenses y le queda claro.

Habló del PAN y de otros partidos, hizo una autocrítica y una reflexión.

Sabe que su figura es importante en el PAN a nivel estatal y tratará seguramente, aunque no lo diga, de ocupar siempre un escaño más alto.

Porque los políticos así son, claro, cuando son buenos y hacen las cosas bien, se les concede.

Real Ramírez es un profesional de la política, veremos si su capacidad es tomada en cuenta por el partido rumbo al año 2021.

Gracias por leer estos párrafos, soy Carlos Romero, reportero con 28 años de trayectoria y director de El Patrullero.

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