OPINIÓN

Columna Viento a favor. Lo que sucede en Las Vegas.

Por Carlos Romero

Minutos antes de ser los enemigos más feroces, diputados del PRI, PAN, PRD, Morena y Nueva Alianza, platicaban de diversos temas en los que coincidían, incluso alcanzaron a aprobar, juntos en unanimidad, una modificación al Articulo 173 que permitirá la reelección de alcaldes y diputados a partir del año 2018.

Este reportero estuvo, como decenas de periodistas, parado durante 6 horas escuchando el discurso político de ida y vuelta.

Hasta ahí todo bien, aunque ya se avizoraban ciertos roces entre bancadas, pero nada que el diálogo parlamentario no permitiera subsanar.

La confrontación ruda y descarnada inició con el tema de la elección del Fiscal Anticorrupción, el titular del ISAF y el Fiscal contra Delitos Electorales, puntos en los que ni por asomo estuvieron de acuerdo.

En una sesión que inició a las 9 de la mañana, y a la que por falta de costumbre muchos se fueron sin desayunar, la discusión subió de tono 3 horas después.

Y como que con hambre, dan más ganas de pelear.

Odracir Espinoza Valdez, quien tiene la mira fija en los millones robados en el pasado reciente, fue electo, más bien ratificado como titular de la Fiscalía Anticorrupción, y fue a propuesta del Consejo Ciudadano de Seguridad Pública, que es integrado por empresarios de renombre en la entidad.

Antes de votar ese punto del orden del día, 10 de los 13 diputados que tiene el Congreso del Estado hicieron rabieta en voz de su legislador Javier Dagnino Escoboza, quien en una pincelada de humor negro, dio una cátedra sobre honestidad y buen comportamiento político. Para esa hora, la suerte ya estaba echada.

3 diputados del PAN, que nunca estuvieron convencidos de la línea de su liderazgo y a quienes el CEN y el CDE traían “Lázaros” , votaron a favor de la propuesta del PRI.

Lo que sigue es que, o los expulsen, o los premien.

Quedó en manos del priísta David Palafox Celaya, dar la última estocada a una bestia que estaba sangrando desde antier, cuando el PAN se enteró que iban a ser víctimas de lo que ellos hicieron hasta el hartazgo por 6 años: Las decisiones de la mayoría legislativa.

En alguien tuvo que recaer la responsabilidad de convencer a algunos diputados de otros partidos, pero los 22 votos que ocupaban para aprobar a Odracir en la Anticorrupción, a Pedro Pablo Chirinos Benítez, al frente de la Fiscalía Contra Delitos Electorales y a Jesús Ramón Moya Grijalva al frente del ISAF, fueron obtenidos en tiempo y forma.

Cada quien votó como quiso y poco a poco se irán dando cuenta de las consecuencias de su voto.

Mientras que a Nogales le puede ir muy bien, porque su legisladora Sandra Hernández Barajas apoyó el acuerdo, en Agua Prieta, el alcalde Héctor Rubalcaba está en condiciones de “comerse la enchilada completa” porque su diputado Carlos Fu votó contra el dictamen, en una respuesta clara a su diligencia partidaria y en un rechazo evidente a la construcción del acuerdo político con el Ejecutivo Estatal.

Salvo él, Armando Gutiérrez “El Bigotes”, de Nogales y Javier Dagnino Escoboza, del Río Sonora, que fueron electos por el pueblo, tenían un compromiso mayor con el elector, porque al ser la Fiscalía Anticorrupción un ente sustancial en la persecución de los millones que fueron robados, los demás diputados del PAN que votaron contra el acuerdo, sí le deben la curul al partido porque llegaron al Congreso por la vía plurinominal.

Se entiende de algunos, pero no por ejemplo de Lisete López Godínez, quien hace un tiempo fue recibida de nuevo en el seno de la bancada del PAN, con todas las ventajas o desventajas que eso pudiera representar, no sin antes haber sido calificada como una “llanta ponchada” del carro azul.

De Sandra Hernández Barajas no se tenía una señal clara, hasta ayer que votó contra su bancada; ella es un alfil sumamente hábil del alcalde Cuauhtémoc Galindo Delgado, a quien se menciona para competir por el PAN en pos de la Senaduría. Después de esto, el PAN analizará sus otras opciones para la Senaduría, pero algunos grupos lesionados con el actuar del partido azul, aparecerán en la escena para apoyar al afamado “Temo” Galindo, ya lo verá usted.

A Hermosillo le puede ir muy bien, a Cajeme también; sus diputados eligieron a Odracir Espinoza para continuar persiguiendo los delitos que tienen que ver con la corrupción.

Todos los diputados que hoy votaron a favor y en contra del dictamen, tienen aspiraciones para el 2018, solo que unos le deben todo al partido y apostarán a que el mismo partido los vuelva a postular y otros creen que el pueblo es la respuesta a sus aspiraciones.

El caso especial de Carolina Lara Moreno, que siendo el PAN ha sido la más agraviada con demandas, desconocimientos y hasta twittazos de parte de sus jerarcas, tiene una significancia especial.

El PAN nunca la reconoció como un actor e interlocutor válido, la subestimaron.

Y uno de sus principales asesores en lo jurídico, en lo legal, es ahora el nuevo Fiscal contra Delitos Electorales.

Manuel Villegas va que vuela para ser candidato a Presidente Municipal de Guaymas, solo se tienen que cuidar.

La postura más cómoda es no hacer nada; aquí todos se definieron y si en el Congreso sucediera como en Las Vegas donde todo se queda, las cosas no pasarían a mayores.

Pero el Congreso del Estado es una caja de resonancia donde el pueblo se manifiesta. Y si los diputados le hacen más caso al partido que al pueblo, las cosas no pueden estar bien.

En fin, ellos, sabrán.

Usted dígame si valió la pena estar parados 6 horas escuchando el discurso político de ida y vuelta.

Gracias por leer estos párrafos, soy Carlos Romero, reportero con 25 años de trayectoria y director de El Patrullero.

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