El experto dice… Hoy, decide triunfar

Por Denise Ramos Murrieta

De la vergüenza al orgullo

Hace poco di una conferencia por el día internacional de la mujer en una ciudad de Sonora. Fue una experiencia maravillosa, pues todas las asistentes estuvieron bailando y cantando conmigo. Eran 600 mujeres que respondían a mis preguntas y se levantaban del asiento para hacer los ejercicios que yo les pedía. Al final de la conferencia se acercaron varias de esas hermosas mujeres que habían comprado mi libro para que yo se los dedicara. Una de ellas se quedó hasta el final y me dijo: ” Yo quiero hablar contigo.” Me tomó las manos y me dijo: “Quiero decirte que por primera vez, gracias a tu conferencia, me siento orgullosa de mí misma. Tengo un hijo de treinta años, lo tuve con un hombre casado y nunca dije quién era el padre. He mantenido ese secreto para mí sola. Todos estos años me he sentido indigna, avergonzada, he sentido que merezco lo peor. Hubo hombres que se me acercaron para cortejarme cuando era más joven y por mi sentimiento de inferioridad, los rechazaba porque no podía permitir que alguien se enamorara de mí siendo yo tan poca cosa. Siempre pensé que yo era mala, que había traicionado los valores de mi familia, de mis ancestros, de la sociedad. La culpa y la vergüenza no me ha dejado disfrutar de la vida plenamente. Hoy que te escuché decir que debemos transformar la vergüenza en orgullo me cayó el veinte. Solté la culpa por ese error del pasado y automáticamente dejé de sentirme avergonzada. Pensé en todo lo que he logrado. Logre sacar adelante a mi hijo sola, logré darle comida, techo, vestirlo, le di universidad, y todo con mi esfuerzo, pues siempre he sido muy buena para trabajar. Hice el cambio, transformé ese sentimiento de vergüenza en orgullo, pues me di cuenta de lo increíblemente valiosa que soy. La culpa por los errores del pasado es un grillete que no nos deja avanzar. Hay personas que viven sintiendo vergüenza por un error y viven sintiéndose poca cosa. Si tú en algún momento de tu vida cometiste un error que no ha sido bien visto por la sociedad, deja de condenarte, deja de darte latigazos, deja de castigarte. De seguro ya enfrentaste las consecuencias por él, ahora suéltalo y enfócate en lo que sí te gusta de ti. Transforma la vergüenza en orgullo. Fíjate en todo lo bueno de ti y dite en voz alta: “Merezco amor, merezco todo lo bueno que la vida me puede ofrecer, me siento orgullosa de ser yo.”

denise ramos*Terapeuta y Conferencista

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